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lunes, 21 de junio de 2010

ALFREDO SEIFERHELD (Compilador) - LA CAIDA DE FEDERICO CHAVES, UNA VISIÓN DOCUMENTAL NORTEAMERICANA / Prólogo: BENJAMÍN ARDITI


LA CAIDA DE FEDERICO CHAVES
UNA VISIÓN DOCUMENTAL NORTEAMERICANA
Compilación: ALFREDO SEIFERHELD
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
Documentación: JOSÉ LUIS DE TONE
Traducción: FRANK M. SAMSON
Serie: “DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA”
Prólogo: BENJAMÍN ARDITI
Fotografías: Angel Florentín Peña
Documentos: Record Group 59,
Departamento de Estado,
Archivo Nacional de Washington,
Estados Unidos.
Editorial Histórica.
Asunción-Paraguay 1987


** Cuando Federico Chaves comenzó el 15 de agosto de 1953 su periodo constitucional, el que debía durar hasta 1958, podía decirse que estaba condenado, por la historia y por las circunstancias, a no terminarlo.-
** Por la historia porque hasta entonces ningún civil colorado pudo completa un mandato constitucional como presidente de la República. Y por las circunstancias porque las Fuerzas Armadas se habían consolidado, a partir de 1947, como un factor decisivo en la política paraguaya.-
** Estos y otros aspectos, donde las intrigas y rumores se entremezclan con los análisis serios, son los que integran este volumen de documentos norteamericanos, en su mayoría provenientes de la Embajada de los Estados Unidos de Asunción, y hasta hace poco mantenidos en riguroso secreto.-
** Una visión diferente y totalmente inédita de la caída de Federico Chaves, el último presidente civil colorado electo, es la que ofrecen estos papeles, de obligada lectura para quienes deseen conocer los entretelones de uno de los procesos más importantes de la vida política paraguaya, desarrollado en 1953 y 1954.

FEDERICO CHAVES: Nació en Paraguarí, cuna de colorados ilustres, el año 1881. Fueron sus padres Federico Chaves, portugués, y Felicia Careaga, oriunda del Guairá. Como sus hermanos Francisco y Manuel Chaves, don Federico adhirió muy temprano a la doctrina de la Asociación Nacional Republicana, nucleación en la cual ocupó sucesivamente los más importantes cargos.-
** Estudió Derecho sin haber concluido la carrera y durante la guerra del Chaco hizo su primera demostración pública de honestidad -una virtud que lo acompañaría toda la vida- dirigiendo la Oficina de Cambios. Vice-Presidente del Partido Colorado a finales de los años treinta, Federico Chaves fue un crítico permanente del gobierno de Higinio Morínigo, antes de la apertura democrática de 1946, conociendo entonces de persecuciones.-
** En aquel año fue designado Ministro de Obras Públicas y Comunicaciones en el gabinete de coalición con la Concentración Revolucionaria Febrerista. Poco después encabezó el sector "democrático" de su partido y en 1949 asumió la presidencia provisional de la República en reemplazo de Felipe Molas López.
** El 15 de agosto de 1953 comenzó su período constitucional, luego de haber sido designado candidato a la presidencia por su partido. Aquel quedó trunco poco menos de nueve meses después, como con-secuencia del golpe militar que respaldado por un sector del Partido Colorado, permitió la transitoria presidencia del titular de dicha nucleación, arquitecto Tomás Romero Pereira, para suceder a éste el verdadero árbitro de la situación, el general Alfredo Stroessner.-
** Poco después, Federico Chaves fue designado embajador en Francia y España, misiones que significaron el final de su vida política. Murió casi centenario en su casa de Asunción, un 24 de abril de 1978, olvidado por muchos a quienes había encumbrado y recordado por otros –que incluso no lo conocieron- pero que admiraban su rectitud y su carácter sencillo y paternal, a pesar de haber sido el civil colorado que por más tiempo ocupó la presidencia de la República. ALFREDO M. SEIFERHELD.

FOTO DE PORTADA: El presidente paraguayo FEDERICO CHAVES, a la derecha, recibe a su colega argentino, teniente general JUAN DOMINGO PERÓN, durante su primera visita al Paraguay, del 3 al 5 de octubre de 1953. (Fototeca de Ángel Florentín Peña, Asunción)


PROLOGO HISTORIA Y MEMORIA
En una conversación sostenida recientemente a propósito de la importancia de las investigaciones históricas en el Paraguay, uno de los participantes comentó que sería erróneo pensar que la historia y la actividad de historiar se reducen simplemente a escribir la memoria colectiva de la sociedad. No se puede concebir la historia -sea política, económica, social, de las ideas, etc.- como una mera transcripción de significaciones depositadas en los intersticios de la memoria, pues así aquella no sería más que la puesta en discurso o quizás un mero ordenamiento sistemático de fechas, personajes, acontecimientos, documentos, símbolos, creencias y significados que se encuentran depositados como fragmentos más o menos conocidos, más o menos completos, en el gran "banco de datos" de la memoria social.
La actividad de historiar es eso, pero también es algo más. Y este algo más es crucial. Para ponerlo en una frase: quien dice que la memoria es la que escribe la historia no puede perder de vista que, en un sentido fundamental, es la producción histórica como tal la que va construyendo, moldeando y modificando la memoria y el conocimiento que una sociedad tiene de sí misma.
Se trata de una doble relación: entre memoria y conocimiento que se enriquecen con la producción de investigaciones históricas por un lado, y escritura de la historia que se nutre de la memoria plasmada en relatos orales, tradiciones populares, documentos u otras fuentes por el otro.
La recuperación y el potenciamiento de la dimensión crítica y creativa de esa doble relación es lo que imprime su vigencia actual a una serie de proyectos historiográficos emprendidos en el curso de los últimos ocho o diez años. Más allá de ser tan sólo un resultado calculado y logrado en virtud de los esfuerzos solitarios, de la paciencia y tenacidad para sortear obstáculos, y de los méritos intelectuales de aquellos que se han dedicado a la investigación histórica en el Paraguay y sobre el país en estos años, se puede señalar que el auge editorial que estamos presenciando y viviendo hoy responde igualmente a una muy real demanda proveniente de una sociedad dinámica y compleja que quiere comprenderse a sí misma, en todo su dina-mismo y complejidad.
La investigación a través del trabajo realizado en archivos nacionales y extranjeros, la recopilación de "historias orales" que van registrando las percepciones y experiencias vividas por protagonistas y ciudadanos comunes en los acontecimientos que forjaron nuestro presente, la producción de ensayos interpretativos, etc., apuntan hacia una reconstrucción permanentemente actualizada del "nosotros" paraguayo. Al hacerlo, se ha ido inventando -en el buen sentido de la palabra- un siglo XX tan rico, diverso y contradictorio en sus manifestaciones culturales y sociales como también desconocido por gran parte de las generaciones actuales.
Con el ímpetu creativo de estos esfuerzos de recuperación y reconstrucción del pasado, la memoria no sólo se ha ido enriqueciendo al recordar el olvido, sino también modificando, ampliando y abriendo al descubrimiento de un pasado fascinante, o por lo menos diferente al que ya conocíamos. Este pasado, además de grandes gestas guerreras, figuras míticas o visiones pintorescas e idílicas de una sociedad eminentemente rural y campesina, también exhibe trazos de aspiraciones permanentes por la vigencia de los principios republicanos de parte de la ciudadanía toda y de una democracia política efectiva como constante en las declaraciones y manifiestos de partidos políticos; de largas luchas obreras por la humanización de las condiciones de vida y trabajo de los asalariados; de voces que reivindican los derechos a la igualdad jurídica, política y social - de las mujeres paraguayas desde comienzos de siglo; de debates intelectuales que revelan la inserción de políticos y pensadores paraguayos en las grandes corrientes de ideas de este siglo; de esfuerzos pioneros pero casi ignorados en el campo de la plástica, la caricatura política y la expresión artística popular.
En una palabra, la historiografía paraguaya actual nos está dibujando, en una eclosión de textos aún perfectibles pero cada vez más diversos y ambiciosos en su alcance, una imagen singularmente compleja del Paraguay y de los paraguayos, enriqueciendo nuestra memoria y ayudándonos a renovar nuestros modos de mirar y percibir el pasado. La visión simple, mecánica, estática y lineal del pasado, expuesto primordialmente por la tradición épica y mistificante como realidad fija e inmutable en sus interpretaciones y significados, va dando paso, poco a poco, a una perspectiva que reconoce, entre otras cosas, la validez del movimiento, del descubrimiento, de la diversidad de interpretaciones sobre un mismo hecho y de las verdades sujetas a cuestionamiento. En suma, se trata de una nueva perspectiva que va reivindicando y, al mismo tiempo, acostumbrándonos gradual-mente a la idea de concebir la escritura de la historia como pro-ceso siempre incompleto e interminable.
Los documentos incluidos en este volumen constituyen un aporte en esa misma dirección. Independientemente de cuán acertado o cuán errado haya sido el análisis de quienes los redactaron, conforman un material valioso para políticos, estudiosos y público en general interesado en reconstruir un período importante de nuestra historia político-institucional. Como el título del libro lo indica, se trata de una visión documental norteamericana acerca de los sucesos, procesos y personalidades que participaron en los acontecimientos que condujeron a la caída del gobierno colorado del Presidente Federico Chaves y a la instauración del régimen actual. O, para ser más preciso, se trata de documentos que permiten entrever cómo percibían e interpretaban nuestra realidad política las autoridades responsables de elaborar y poner en práctica la política exterior del gobierno norteamericano durante un período de posguerra marcado por dos factores determinantes: por una parte, el surgimiento de dos países que pasaron a ser las mayores potencias militares, ideológicas y económicas del mundo contemporáneo y, por otra, la creciente demarcación y consolidación de áreas de influencia de estas potencias, en un proceso marcado por la agudización de la pugna por acrecentar su poderío mediante la alineación de otros estados en uno u otro bando.
No es, pues, una visión "neutral" la que se desprende de estos documentos. Se trata más bien de una visión "interesada", cuyo objetivo primordial es evaluar la situación política interna del Paraguay para determinar sus implicaciones en el marco de un complejo y conflictivo juego de poder entre los Estados Unidos y la Unión Soviética. Así lo sugiere la lectura de los informes remitidos por la embajada norteamericana en Asunción al Departamento de Estado durante los años 1953 y 1954.
Como en toda lógica política, la idea-fuerza que guía la preparación de estos informes es la de distinguir a los aliados de los adversarios, de sumar "amigos" y debilitar a los "enemigos", y de enfrentarse con el bando opuesto de ser necesario. Se trata de una lógica política que se desenvuelve en el tenso marco de la "guerra fría", donde los Estados Unidos -al igual que la Unión Soviética- buscan consolidar el apoyo de otros estados para su visión del mundo en diversas geografías, foros internacionales y ámbitos del quehacer artístico, intelectual, etc., a la vez-que buscan bloquear los intentos de la Unión Soviética para conquistar aliados.
Mirando hacia atrás, puede parecernos un tanto simplista el razonamiento que predominaba en aquel entonces: ser pro-norteamericano, o miembro o simpatizante del Partido Comunista, o mirar con buenos ojos a la Unión Soviética constituía, para los analistas que preparaban estos documentos y para los funcionarios que diseñaban las líneas de acción diplomática de su gobierno, el criterio determinante para identificar quién era amigo o adversario, o bien para establecer a quién se apoyaba y a quién se combatía. No estaba ausente, claro está, el aspecto referido a la vigencia de la libre empresa, de las libertades civiles o de la democracia política, pero su presencia, tratándose de países amigos de los Estados Unidos, se consideraba como un requisito de carácter más bien deseable, y no necesariamente exigido como realidad operante en ellos.
En suma, estos documentos pueden aportar elementos de juicio importantes para reflexionar acerca de nuestra historia. La mistificación del pasado de un pueblo, los intentos por ocultar su historia o por borrar las huellas de lo acaecido, ignorando las condiciones que lo hicieron posible, tiene implicaciones para el presente. Como lo señala Borja, (l) el olvido es siempre una opción política por la cual hay que pagar un precio, a saber, el de dejar a la comunidad sin los elementos necesarios para impedir que retorne el drama y, en ocasiones, el horror de lo acaecido. "En aras del olvido", dice, "la sociedad no asume su pasado dramático sino que lo ignora, y está por lo tanto dispuesta a rehacerlo de nuevo". (2)
1.- Jordi Borja, "El Precio del Olvido", en Debates No. 4, Octubre-Noviembre de 1985, Buenos Aires.
2.- Ibid, pág, 16.
Pero también el recuerdo es una opción política. Además de movilizar la memoria, el recuerdo pone en funcionamiento la investigación histórica que necesariamente contribuye a modificar nuestro conocimiento del pasado. Una sociedad que interroga a su pasado y a sí misma en forma libre y responsable y. que acepta la diversidad de opiniones en su seno, es el reflejo, en cierta medida, de una sociedad abierta para conocerse y transformarse a sí misma. De ahí que, si bien es cierto que la coexistencia de diversas visiones del mundo y de un plural de modos alternativos de organizar la convivencia colectiva tiene un potencial de conflictividad, conviene recordar que ello no constituye sólo una posible señal de descomposición del tejido social, sino también un indicio inequívoco de la vitalidad y pujanza innovadora de sus miembros.
1.- Jordi Borja, "El Precio del Olvido", en Debates No. 4, Octubre-Noviembre de 1985, Buenos Aires.
2.- Ibid, pág, 16.
BENJAMÍN ARDITI, Asunción, enero de 1987

INTRODUCCION
Treinta y tres años después de los sucesos político-militares de enero y mayo de 1954, sorprende la escasísima referencia bibliográfica sobre los mismos, máxime cuando todavía sobre viven cercanos protagonistas y testigos de aquellos episodios que marcaron a fuego en el Paraguay, casi desde sus comienzos, la segunda mitad del siglo XX, proyectándose hasta sus años ,tardíos.
Excepción hecha de algunos testimonios y relatos inconexos publicados -como los de Mario Ortega, Epifanio Méndez Fleitas, Saturnino Ferreira, Stephan Vysokolán y unos pocos más se carece de la versión de sus principales protagonistas: el entonces presidente de la República, Federico Chaves; el comandante en jefe de las Fuerzas Armadas, Alfredo Stroessner; el comandante de la I División de Caballería, Néstor Ferreira; el presidente del Partido Colorado y luego Presidente Provisional de la República, Tomás Romero Pereira; el comandante del R.C.3, Virgilio Candia y el ministro de Defensa Nacional, Francisco Caballero Alvarez. Esta situación, que aún podría ser modificada con aportes de los sobrevivientes, ha hecho que lo ocurrido, en especial del 3 al 8 de mayo de 1954, siga siendo considerado, por lo menos en el Paraguay, como un tema "tabú", que no debe ser abordado, y si lo es, sin profundidad ni seriedad.
Valga, pues, este exordio, a modo de crítica para los hombres públicos, civiles y militares, que no han creído necesario o prudente dar su opinión sobre un momento histórico de primera magnitud, más por sus consecuencias que por su valor intrínseco, del cual han participado de buena o mala fe, pero participado al fin.
La historia y los historiadores cuentan, afortunadamente, con diversas fuentes y métodos para aprehender el pasado. Si las memorias y los testimonios de sus protagonistas son un valioso medio de comprensión, no son únicos ni insustituibles, por lo menos en la mayoría de los casos. Los documentos y versiones de época también son de sumo provecho, cuando traslucen objetividad y disparidad de criterios. Es, precisamente, lo que ofrece esta selección de papeles de fuente oficial norteamericana que Editorial Histórica habilita al público paraguayo en una cuidadosa versión traducida por Frank M. Samson.
Los papeles en cuestión no son ningún secreto. Están, desde hace algunos años, desclasificados en el Archivo Nacional de Washington, es decir, a disposición de quienes deseen leerlos, copiarlos o reproducirlos, por entender que ofrecen una visión -aunque fuese parcial- de lo que pasó en Paraguay en 1953 y 1954. Pero, desafortunadamente, menester es confesarlo, no están todos los papeles. Faltan algunos que conforme a una observación escrita asentada en los mismos archivos, "quizá nunca han existido o no han sido habilitados y permanecen aún en los archivos del Departamento de Estado”, por ser acaso considerados sensibles para las relaciones paraguayo-norteamericanas.
Es que, por lo general, 25, 30 ó 50 años -tiempo en que se liberan los papeles reservados en muchos países americanos y europeos- es un lapso suficiente para convertir en pasado un presente. Un caso que excepcionalmente no se da aquí, lo que hace que estos documentos sigan siendo de extrema actualidad e interés para la historia y el proceso político paraguayos.
Los papeles presentados en este volumen giran era torno de tres personajes centrales: FEDERICO CHAVES, ALFREDO STROESSNER y EPIFANIO MÉNDEZ. Hemos decidido incluir, para una mejor comprensión de los lectores, los documentos de un lapso de veinte meses, a partir de febrero de 1953, cuando se produce la elección o reelección de FEDERICO CHAVES por el período 1953-1958, el que más tarde completaría Stroessner, hasta casi finales de 1954. En su gran mayoría son cartas, análisis de situación y telegramas, casi todos ellos inicialmente reservados y confidenciales, dirigidos por la Embajada de los Estados Unidos en Asunción al Departamento de Estado. Se trata, obviamente, de un material de concepción unilateral pero valioso por provenir de quien proviene.
En él pueden detectarse, por ejemplo, cuestiones de vital interés para la política de los Estados Unidos en la época, bajo la presidencia del general DWIGHT EISENHOWER, tales como la preocupación del Departamento de Estado sobre el grado de amistad o enemistad de los políticos locales hacia los Estados Unidos; su presunta inclinación hacia el comunismo e incluso la amistad del influyente EPIFANIO MÉNDEZ FLEITAS hacia el gobierno argentino del general JUAN DOMINGO PERÓN, vista con desagrado por la Unión.
Los documentos han sido reproducidos lo más fielmente posible, en la medida que lo permitía su traducción. Las mayúsculas de los textos originales se han conservado era los nombres, como también salvado los errores de nombres más evidentes que se aclaran o completan por lo menos en una primera mención. Existen algunos papeles originalmente escritos en español, que fueron así reproducidos con la correspondiente observación. Casi todos, salvo unos pocos papeles, están firmados por funcionarios superiores de la Embajada de los Estados Unidos en Asunción y excepcionalmente por GEORGE P. SHATIW (1952-1953) y ARTHUR A. AGETON, (1954-1957) quienes durante el período abordado por el volumen eran embajadores de su país ante el gobierno paraguayo.
Los editores han preferido no abrir aún su juicio histórico sobre el tiempo aquí referido, como tampoco sobre los documentos incluidos. A la falta de una completa perspectiva histórica, se suma el interés por que los documentos, elocuentes por sí mismos, hablen sin interferencias; permitiendo la ubicación de los lectores en los momentos revividos, sobre todo los de mayo de 1954. Para algunos se trató aquí de un simple golpe militar (4 de mayo), para otros de dos golpes sucesivos (3 y 4 de mayo). Unos hablan de conflicto de mando, resuelto por un pacto cívico-militar, y otros sostienen, en cambio, que se produjo una rectificación del curso político.
Como quiera que haya sido, muchos de los que inicialmente estuvieron en contra del desplazamiento del último presidente civil colorado electo, FEDERICO CHAVES, posteriormente apoyaron aquella iniciativa. Muchos también, paradójicamente, que entonces contribuyeron a realizar el cambio, renegaron luego de él. Dos ejemplos clarifican este aserto: el depuesto presidente Chaves aceptó, unos años después, el cargo de embajador en Europa del hombre que había decidido su ocaso político. Por su parte, EPIFANIO MÉNDEZ FLEITAS, que había cooperado en forma sustantiva al ascenso del GENERAL STROESSNER a la primera magistratura, murió en el exilio, después de treinta años de ostracismo y oposición al mismo hombre.
Surge, sí, como una realidad incontrastable, que en mayo de 1954 las Fuerzas Armadas del Paraguay afianzaron su ya decisiva influencia en la vida política paraguaya, a la que de hecho nunca renunciaron en el curso de su historia independiente. Lo ocurrido aquel mes demostró cómo el poder civil abdicó ante la razón de la fuerza y se sometió luego a sus dictados, aceptando la interpretación, difundida por la historia oficial, de que el presidente de la República "conspiraba" (sic) contra el orden establecido en alianza con el entonces Comandante de la I División de Caballería, en detrimento de los demás poderes y de la disciplina castrense.
Los documentos en sí son, asimismo, esclarecedores en términos de política internacional. Sugieren, por ejemplo, que EPIFANIO MÉNDEZ FLEITAS era PRO-ARGENTINO y ALFREDO STROESSNER , PRO-BRASILEÑO. Que el primero tema inclinaciones poco claras y que el segundo era un amigo, con mayúsculas, de los ESTADOS UNIDOS. Y aunque en ellos a menudo se dé lugar al rumor o a la versión no probada, aparecen también cosas substanciales y útiles para entender el pasado y, al propio tiempo, el presente.
Estos documentos, menester es recordarlo, no son la historia propiamente dicha, como tampoco lo son los demás testimonios o estudios. Pero son elementos importantes para escribirla. Es por ello que EDITORIAL HISTÓRICA encargó su obtención en los Estados Unidos al periodista paraguayo JOSÉ LUIS DE TONE, residente allí, cuya cooperación ha sido, de este modo, fundamental para la edición. Ello, en la certeza de que "LA CADA DE FEDERICO CHAVES. UNA VISIÓN DOCUMENTAL NORTEAMERICANA", añade un título más a los ya publicados por este sello, casi todos referidos a la historia reciente del Paraguay, muy próxima ella en el tiempo, pero distante en punto a su evaluación y consideración definitivas.
ALFREDO M. SEIFERHELD
Asunción, febrero de 1987.

Eran las 21 y 15 del martes 4 de mayo. El TEATRO MUNICIPAL de la capital del Paraguay estaba colmado de un público dispuesto a escuchar esa noche un concierto de la ORQUESTA SINFÓNICA DE ASUNCIÓN. El maestro LARA BAREIRO alzó la batuta para iniciar la SINFONÍA HEROICA DE BEETHOVEN, y en ese mismo momento el eco de varios disparos muy próximos rompió el silencio expectante de la sala. Ante el desconcierto general y con un creciente tiroteo que retumbaba en el interior, una voz fuerte exclamó:
- ¡Música maestro!
Y los compases de la Sinfonía Heroica comenzaron a surgir entre el público que se movía inquieto en las plateas haciendo mil comentarios. Ante un público que desde el primer tiro intuyó que otra revolución corría desbocada por las calles de la ciudad.
Al terminar el primer movimiento la gente abandonó el teatro por la puerta lateral. La Sinfonía Heroica se había convertido en Sinfonía Inconclusa.
(Mariano Montemayor y A. J. Finochietti Gianella en "Esto es", Buenos Aires, Ario II, No. 25, 18 de mayo de 1954).

DOCUMENTO
SECRETO - INFORMACION DE SEGURIDAD
MEMORANDUM DE OFICINA - GOBIERNO DE LOS ESTADOS UNIDOS
A:1) Mr. Mann 2) Mr. Atwood 3) Mr. Bennett
DE: Mr. Havemeyer
Asunto : Presión peronista y comunista en el Paraguay Washington, 3 de Febrero de 1953
He recibido cierta información muy interesante de la Embajada en Asunción, que creo Uds. deberían tener antes de su distribución oficial en Washington.
1. "El Gobierno Argentino continúa con presiones que ciertamente no ayudan al Paraguay en sus esfuerzos para surgir de la actual crisis económica, que es la mayor amenaza a la estabilidad actual del Gobierno... Pese a que la influencia de Perón en el Ejército puede haber sido de cierta consideración antes de Diciembre de 1952, cualquier influencia de esa clase parece haber disminuido marcadamente en virtud de los recientes eventos".
2. "En este momento no hay indicación ni pruebas de una declaración en el sentido que se esté desarrollando una coalición de peronistas y comunistas en el Paraguay".
"El problema mayor es el temor que el Gobierno sea derrocado por una dictadura militar".
3. "Con referencia a peronistas en el Ejército paraguayo, pese a que elementos peronistas sin duda aún existen en el Ejército, este grupo aún se considera de escasa importancia, luego de la remoción en Noviembre de 1952 de los tres comandantes del Ejército, que supuestamente estaban complotando para restaurar al General Emilio Díaz de Vivar a su anterior posición de poder en el Gobierno".
**
CONFIDENCIAL - INFORMACION DE SEGURIDAD DESPACHO DEL SERVICIO EXTERIOR
DE : AMEMBASSY, (Embajada de los Estados Unidos), Asunción
A : Departamento de Estado, Washington 25 de Febrero de 1953
Asunto : Observaciones sobre Elección Nacional Paraguaya del 15 de Febrero.
La elección del Presidente FEDERICO CHAVES y los parlamentarios del Partido Colorado el 15 de Febrero para el período 1953-1958, presenta otro ejemplo de la democracia en acción, estilo paraguayo.
La elección tuvo lugar en una manera rutinaria, previamente establecida. Los resultados fueron pronosticados en una convención del Partido Colorado de Junio de 1952, cuando Chaves fue nominado para reelección, y la campaña que se limitó a aproximadamente un mes fue de carácter proforma. Habiendo sido hostigados los otros partidos por el Gobierno durante varios años, no hubo manifestaciones de oposición significativa. El Partido Liberal peticionó permiso para organizarse localmente para el propósito presumible de participar en las elecciones, pero esta iniciativa fue principalmente como capital político y los dos peticionantes fueron inmediatamente exiliados. Es una fuente de considerable orgullo para el gobierno que no ha habido perturbaciones públicas serias desde 1950; pese a que son cuestionables sus métodos, el Gobierno tiene el mérito por este prolongado período de calma y estabilidad política, que el país tanto necesitaba.
Mediante un esfuerzo de la imaginación, que indudablemente ejerce, el Presidente podría considerar que el resultado de la elección indica la aprobación popular de su desempeño, dado que asumió la presidencia en Setiembre de 1949 y que recibió un mandato del pueblo para los cinco años siguientes. Es probablemente cierto que goza de una base bastante amplia de apoyo popular, pero en realidad, y quizás como de mayor importancia, su mandato procede del grupo que domina el Partido Colorado. Tiene más apoyo dentro del Partido que cualquier otro de sus líderes. Fue ésto lo que hizo posible, y de hecho impuso su selección en la convención. El Partido fue capaz de unirse en su apoyo, mientras que la nominación de cualquier otro candidato potencial (José ZACARIAS Arza, Guillermo ENCISO Velloso, entre otros) habría hecho surgir ambiciones personales conflictivas, que hubieran causado serias discrepancias en el seno del Partido. Como resultado de la elección, su poder en el Partido ha sido fortalecido y una prueba de esto puede ponerse de manifiesto al proceder el Gobierno a llevar a la práctica la plataforma a la cual está comprometido.
En un discurso de la campaña, el 12 de Febrero, el PRESIDENTE CHAVES aclaró que su Gobierno estaba en favor de las tres etapas que constituyen su programa básico: PACIFICACIÓN ESPIRITUAL DEL PAÍS, FORTALECIMIENTO ECONÓMICO Y RECONSTRUCCIÓN DEL PAÍS, y el RETORNO, en un último término, A NORMAS E INSTITUCIONES DEMOCRÁTICAS. El primer objetivo había sido cumplido fundamentalmente, manifestó, y el segundo estaba recibiendo atención a través del Plan de Estabilización y Desarrollo, anunciado en Diciembre de 1952. El plan es un compromiso definido por parte del Gobierno de adoptar ciertas medidas en el curso de 1953, para colocar al país sobre una base económica y financiera más firme.
Se le dio amplia publicidad durante la campaña. Si se pretende satisfacer las marcadas esperanzas que ha despertado, el gobierno debe poner en práctica este Plan con el cual tan claramente está asociado, y debe mostrar resultados durante el curso del año. Proceder de otro modo sería perder confianza en la medida que la posición del Gobierno sería debilitada en forma imprevisible. Hay pruebas que el Gobierno está plenamente consciente de la obligación que ha asumido en este sentido, y de las consecuencias del fracaso, y podemos esperar, por consiguiente, que habrá dedicación ininterrumpida a la prosecución del Plan (en el cual se espera que el Punto Cuarto contribuirá en la medida de sus posibilidades).
El deseo del Presidente de retornar a normas y procedimiento democráticos es un sueño repetido frecuentemente y su sinceridad en este sentido no puede cuestionarse, pese a que quizás sobreestime las posibilidades de éxito. Es su objetivo, que ha establecido hace tiempo, convocar a una Asamblea Nacional Constituyente, de la cual deberán participar representantes de diversos grupos políticos. Hasta el momento, desde el punto de vista del Gobierno, el ambiente político y el progreso del programa de pacificación espiritual no han sido propicios para este paso. Se espera que el Presidente perseguirá esta meta dentro del campo limitado en el cual puede trabajar, y existen indicaciones, que desde la elección ha iniciado medidas para atraer a grupos disidentes. Ha presentado a la consideración de la Junta del Gobierno del Partido Colorado la conveniencia de llamar al Gobierno a J. Eulojio ESTIGARRIBIA, que fue expulsado del Partido hace un año por supuestas declaraciones difamatorias, y a Felipe MOLAS LOPEZ, ex-Presidente en 1949. Anteriormente considerados como miembros del Guión Rojo y subsiguientemente asociados con el ala democrática del Partido Colorado, estos son hombres de cierta capacidad y prestigio en el país. Cualquier medida de esta índole de ampliar de tal modo la base del Gobierno, tropezaría, como sucedió en este caso, con la inmediata oposición de los que están convencidos que la unificación del Partido significa la eliminación antes que la incorporación de elementos disidentes. Guillermo Enciso Velloso es el exponente destacado de estos puntos de vista entre los diversos miembros del Gabinete que piensan como él, y una decisión de ejercer presión en este sentido daría probablemente como resultado la renuncia del Gabinete de Enciso (quien en calidad de Presidente de la Comisión Planificadora Nacional, está llevando adelante con cierta capacidad el programa de reconstrucción económica). Sin embargo, parece que el Presidente está determinado a seguir adelante y, no siendo de carácter decisivo y fuerte, indudablemente procederá con precaución y sin apuro. Habiendo pasado la elección, hay rumores de cambio en el gabinete y una modificación de sus miembros quizás facilite su tarea. Otro factor en su favor es, por supuesto, el apoyo de que goza entre ciertos elementos fuertes del Ejército en el logro de estos objetivos.
Los observadores están de acuerdo sobre el carácter laudable de las metas que el Presidente se ha impuesto, y vigilarán con interés las medidas que adopte para alcanzarlas. Siendo una figura más vigorosa como resultado de la elección, de ningún modo retiene el control absoluto de sus manos y, a no ser que proceda con precaución entre las incertidumbres de la política paraguaya, las posibilidades de una revolución palaciega siempre permanecen como amenaza.
Por el Embajador:
(Fdo): John C. Shillock, Jr. Primer Secretario de la Embajada
**
DESPACHO DE SERVICIO EXTERIOR
DE : AMEMBASSY, Asunción
A : Departamento de Estado, Washington 19 de Noviembre de 1954
Asunto : Intrigas políticas en el Paraguay.
Cierto tipo de incidente tuvo lugar entre el viernes y el lunes, 12-15 de Noviembre; al parecer, fue una tentativa por parte de algunos oficiales jóvenes y el Cnel. Ortigoza, Comandante de la Guardia Fronteriza en la localidad de Gral. Bruguez, ubicada sobre el Río Pilcomayo. El informe expresa que este grupo de oficiales tenía la intención de detener al Presidente Stroessner y miembros de su gabinete al visitar éste Mariscal Estigarribia, guarnición militar en el Chaco, para la evaluación de maniobras del Ejército Paraguayo el viernes de la semana pasada. El Embajador estuvo presente en esta ocasión y observó una considerable tensión y un discurso particularmente dramático del Ministro de Defensa Nacional, Gral. Herminio Morínigo, después del almuerzo en el casino. El informe indica que la conspiración no estaba dirigida contra el Presidente Stroessner mismo, sino tenía la intención de persuadirlo a que despidiera a algunos de sus ministros y seleccionar a nuevos, más agradables al "Guión Rojo" y a los oficiales jóvenes que los estaban respaldando.
El Cnel. Ortigoza se encuentra ahora bajo detención en el Estado Mayor en Asunción. Se rumorea que cerca de una docena de otros oficiales también están en prisión en Asunción y que el complot se extendía a la Capital. Hay otro informe de que hubo un motín en Paraguarí de los "antiguos" (militares regulares del Ejército con más de un año de servicio) contra oficiales de rango de compañía y campo en el Regimiento de Artillería y que habían muerto tres personas. El informe también expresa que el Presidente Stroessner descubrió este complot antes de que se produjera cualquier acción abierta y envió a oficiales de confianza a Mariscal Estigarribia para proteger a su persona y sus ministros.
Comentarios:
Como el Departamento bien sabe, no hay nada desusado acerca de intrigas bajo la superficie en el Paraguay en la mayor parte del tiempo, y la situación en dicho sentido por cierto es normal. Los "Guiones Rojos" constituyen el elemento conservador del Partido Colorado y están marcadamente insatisfechos con su participación en el Gobierno. Los oficiales jóvenes en su mayoría creen que no se ha dado suficiente participación a los militares y están decepcionados con el Presidente, porque no ha adoptado medidas más firmes para corregir muchos abusos.
Los observadores experimentados indican que existe una situación más seria en perspectiva, probablemente entre diez y veinte días a partir del 17 de Noviembre. Nadie parece creer que habrá una revolución violenta, pero más bien una crisis ministerial como la que el Paraguay tuvo en Enero pasado. Quizás sea una buena posibilidad. El Presidente Stroessner parece haber superado este incidente en buena forma y está controlando la situación. Sin embargo, el Embajador ha observado cierta actividad desusada que indica la tensión que existe en círculos del Gobierno.
La Junta de Gobierno se reunió el Jueves todo el día, hasta la noche, y esta mañana (Viernes) se reúne nuevamente. El Presidente y muchos de los Generales del Ejército, incluyendo los Generales Morínigo, Samaniego y Coscia, así como un número de Ministros, fueron observados conversando en la calle, cerca del Estado Mayor, el Miércoles por la noche entre las 7:30 y las 8:30, con algunos soldados del Batallón 40 (PM) en formación y un gran número de otros soldados no en formación, en movimiento en las cercanías. Las tropas del Batallón 40 se han desplazado a la parte trasera del Departamento Central de Policía y, bien armados, están "protegiendo" al Jefe de Policía.
Un oficial que visitaba el Regimiento de Caballería en Campo Grande observó ametralladoras con dotación y se le indicó que el Regimiento está en alerta y que se exige a los oficiales que permanezcan en la base hasta nuevo aviso.
Al parecer, este incidente no fue de naturaleza seria, pero indica maniobras desusadas en el seno del Partido Colorado antes de un cambio. La Embajada observará con interés el desarrollo de las tres semanas venideras.
(Fdo. ): Arthur A. Ageton. Embajador
**
DESPACHO DEL SERVICIO EXTERIOR
DE : AMEMBASSY, Asunción
A : Departamento de Estado, Washington 30 de Noviembre de 1954
Asunto : Situación Política en el Paraguay
El Encargado de Negocios cubano, García Rivera, que en breve saldrá para Cuba y no regresará porque su gobierno está molesto con el gobierno paraguayo por no asignar un representante en La Habana, presentó al embajador en una cena su versión de la situación política en el Paraguay, obtenida, según dijo, del embajador argentino Ocampo Giménez y del encargado de negocios ecuatoriano Jaime Navarro Cárdinez.
El gobierno de Stroessner, el Ejército y el Partido Colorado están severamente divididos, expresó. En el gobierno existen tres divisiones: la del presidente, los que apoyan al Ministro del Interior (y ex-presidente provisorio) Romero Pereira, y los seguidores de Epifanio Méndez Fleitas, presidente del Banco Central. El Ejército está dividido entre el grupo pro-Stroessner, entre los que piensan que Stroessner ha quebrado sus promesas de la campaña electoral y los seguidores de Méndez. El Partido Colorado está también dividido entre los seguidores de Romero Pereira, los que apoyan a Stroessner y el grupo de Méndez Fleitas (incluyendo a Enciso Velloso) que se oponen al presidente en todo lo que pueden.
El embajador Ocampo expreso al señor García que Méndez está decididamente en el sector argentino; que el embajador especial Martínez, que acaba de visitar Asunción para condecorar al Presidente Stroessner y a otros miembros de la Junta de Gobierno, también llegó a Asunción en la época de la crisis de Marzo y personalmente trajo a Méndez de retorno del exilio en el interior y lo reconcilió con Stroessner. Ocampo informó a García que Méndez es decididamente el hombre pro-Argentina. Bajo presión, Ocampo dijo que Méndez ganaría su lucha actual con Stroessner sobre el dominio del gobierno paraguayo en los próximos cuatro meses; y que si no lo hacía, sería demasiado tarde para el grupo de Méndez, dado que para entonces Stroessner tendría consolidada su posición.
Navarro también expresó que Méndez es un partidario de la Argentina. Navarro lleva a Méndez a fiestas de fin de semana y lo ha elegido como un futuro líder del Paraguay, lo que para entonces será útil al Ecuador.
En el Ejército, muchos de los oficiales jóvenes y algunos de los más antiguos, están disgustados con Stroessner, porque no ha cumplido su promesa de "eliminar a los colorados" una vez que era presidente; dicen que no comprende ni usa el poder de la presidencia. Fue el grupo que, juntamente con los miembros del Guión Rojo, organizó el incidente del fin de semana del 19-21 de Noviembre de 1954, del que se dice que llegaba hasta el Gral. Coscia, jefe del Cuartel General de las FF.AA. y que lo incluía. Se indica que no hay influencia de Méndez en este grupo.
García Rivera llamó la atención al Embajador chileno Eugenio Orrego Vicuña, quien, como manifestó, es realmente un Embajador especial, similar a Martínez, dado que tiene la intención de permanecer en Asunción un máximo de tres meses. Chile, dijo García, está tratando de infiltrarse en el Paraguay (el corazón de América del Sur) en oposición a las tentativas de Argentina. Vicuña en breve saldrá para París a inaugurar la estatua de un héroe chileno, y luego retornar a Chile para ser el próximo Ministro de Relaciones Exteriores. "Realmente no es más que un turista aquí", expresó García. Mañana, Vicuña seguirá compitiendo con la Argentina, al condecorar al presidente y al Ministro de Relaciones Exteriores Sánchez Quell con la Orden del Mérito.
Se indica que el Dr. Sánchez Quell no pertenece a ninguna facción del Partido Colorado, sino que es un ardiente argentinófilo (la Sra. de Sánchez es argentina). Se mencionó que tenía problemas tanto políticos como de salud y que pronto estaría fuera del cargo.
COMIENZO DE PARTE CONFIDENCIAL
Comentario: El encargado de negocios cubano García Rivera ha estado observando la escena en Asunción durante algunos años, conoce las personalidades y posee una reputación de ser un agudo observador. Se dice que es un ardiente admirador de los EE.UU. Dijo al embajador que "había puesto al embajador argentino en dificultades", debido a que los EE.UU. necesitan saber lo que está ocurriendo aquí y lo que los argentinos pensaban de la situación, y que deseaba ayudar.
Con respecto a Méndez, expresó que no lo consideraba un comunista, pero que era un izquierdista y que podría convertirse en comunista. Lo considera como un oportunista -político, que obtiene un poco de apoyo aquí y un poco de apoyo allá para convertir su organización en algo poderoso. La semana pasada, expresó García, Méndez buscó apoyo entre los febreristas, a quienes su diario había atacado vitriólicamente durante mucho tiempo. Se menciona que los febreristas están infiltrados y virtualmente tienen el control de un grupo de independientes de inclinación izquierdista, pese a que son independientes del movimiento comunista internacional.
FINAL DE PARTE CONFIDENCIAL (Fdo. ): Arthur A. Ageton. Embajador
(*) Nota del compilador: Hasta aquí la transcripción de los documentos del Departamento de Estado correspondientes a los años 1953 y 1954, que se encuentran desclasificados. Los que siguen son igualmente de mucho interés, pues hacen a cuestiones tan importantes ocurridas en Paraguay en 1955 como el asilo del general Juan Domingo Perón, la unidad del Partido Colorado, el exilio de Epifanio Méndez Fleitas y los cambios en el Ejército y la Policía. Por no corresponder específicamente al tema abordado en este libro, no hemos considerado pertinente incorporarlos a él, aunque merecen ser tenidos en cuenta para otro volumen.

INDICE
Prólogo de Benjamín Arditi
Introducción de Alfredo M. Seiferheld
-. Memorándum del gobierno norteamericano. Washington, 3 de febrero de 1953
-. De Embajada de los Estados Unidos (Amembassy) en Asunción, a Departamento de Estado, 25 de febrero de 1953
-. De Amembassy, Asunción 9 de marzo de 1953
-. De Amembassy, Asunción 28 de agosto de 1953
-. Carta del Partido Liberal a Milton Eisenhower, Buenos Aires, 14 de julio de 1953
-. De Amembassy, Asunción 5 de enero de 1954
-. De Amembassy, Asunción 8 de enero de 1954
-. De Amembassy, Asunción 14 de enero de 1954
-. De Amembassy, Asunción 15 de enero de 1954
-. De Amembassy, Asunción 29 de enero de 1954
-. Cuartilla No. 5, 16 de enero de 1954
-. De Amembassy, Asunción 23 de febrero de 1954
-. Resumen mensual para febrero de 1954. Washington, 5 de marzo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 13 de marzo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 16 de marzo de 1954
-. De Amembassy, Paraguay confidencial, sin fecha
-. De Amembassy, Asunción 5 de mayo de 1954, 9 a.m.
-. De Amembassy, Asunción 5 de mayo de 1954, 3 p.m.
-. De Amembassy, Asunción 6 de mayo de 1954
-. Memorándum interno, gobierno de los Estados Unidos, Washington, 6 de mayo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 6 de mayo de 1954,4 p.m.
-. De Amembassy, Asunción 6 de mayo de 1954, 5 p.m.
-. De Amembassy, Asunción,7 de mayo de 1954
-. Departamento de Estado. Memorándum al presidente, Washington, 11 de mayo de 1954
-. Casa Blanca. Memorándum para el Secretario de Estado, Washington, 12 de mayo de 1954
-. De Departamento de Estado a Amembassy, Washington, 12 de mayo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 13 de mayo de 1954
-. De Amembassy al canciller interino Fabio Da Silva, Asunción 13 de mayo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 18 de mayo de 1954
-. Información de la Junta de Gobierno del Partido Colorado, Asunción 17 de mayo de 1954
-. De Amembassy, Asunción 20 de mayo de 1954
-. De Amembassy, Guatemala, sin fecha
-. De Amembassy, Asunción 15 de junio de 1954
-. De Amembassy, Asunción 18 de junio de 1954
-. De Amembassy, Asunción 13 de julio de 1954
-. De Departamento de Estado, Washington 2 de agosto de1954
-. De Amembassy, Asunción 5 de agosto de 1954
-. De Amembassy, Asunción 20 de agosto de 1954
-. De Amembassy, Asunción 19 de noviembre de 1954
-. De Amembassy, Asunción 30 de noviembre de 1954
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