Recomendados

Mostrando entradas con la etiqueta HERIB CABALLERO CAMPOS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta HERIB CABALLERO CAMPOS. Mostrar todas las entradas

viernes, 23 de julio de 2010

HERIB CABALLERO CAMPOS - PRIMERAS ELECCIONES DEMOCRÁTICAS EN EL PARAGUAY INDEPENDIENTE (1813)/ Fuente: www.independenciaparaguaya.com


LAS PRIMERAS ELECCIONES
DEMOCRÁTICAS EN EL
PARAGUAY INDEPENDIENTE
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )

LAS PRIMERAS ELECCIONES
DEMOCRÁTICAS EN EL
PARAGUAY INDEPENDIENTE.
.
El 26 de agosto de 1813 la Junta Superior Gubernativa que ya para entonces solo estaba conformada por Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y José Gaspar Rodríguez de Francia convocaba para la composición de mil sufragantes, que debían ser naturales de la República que debían formar el Congreso Soberano.
.
LA SITUACIÓN REGIONAL
.
La situación en 1813 no era fácil para la vida de la entonces Provincia del Paraguay, afirma Chaves que “ los buques españoles mantenían el dominio del Paraná impidiendo la comunicación entre el Paraguay y el Río de la Plata y causando ingentes perjuicios a la economía y el comercio paraguayos” y además el Triunvirato que se encontraba gobernando Buenos Aires había establecido un impuesto a los tabacos de las Provincias que se encontraban fuera de su jurisdicción, y en dicho Reglamento constaba la del Paraguay, que por lo tanto pagaba el doble de impuestos por cada arroba de Tabaco en Buenos Aires, luego de sortear la hostilidad de la flota española en el Paraná.
.
El 8 de octubre de 1812 se produce un cambio de gobierno en Buenos Aires que se denominaba Supremo Poder Ejecutivo integrado por Juan José Paso, Antonio Alvarez Jonte y Francisco Belgrano, dicho gobierno tenía por objetivo convocar a un Congreso General de todas las Provincias del Plata.
.
LA MISIÓN HERRERA
.
En febrero de 1813 designaron como enviado especial al Paraguay a Nicolás de Herrera,
.
Quién tenía que conseguir el envío de Diputados al Congreso General de las Provincias Unidas y demostrar las ventajasde la anexión del Paraguay a dichas Provincias bajo la dirección de Buenos Aires, como objetivos de su Misión en Asunción.
.
Herrera arribó a Asunción el 20 de mayo de1813 e inmediatamente comenzó su labor primero ante la Junta S. Gubernativa que lo escuchó atentamente y el 4 de junio resolvió que el envío de diputados tenía que ser resuelto por la Provincia en Congreso.
.
De las comunicaciones secretas de Herrera a su gobierno se deja ver claramente su carácter poco diplomático ya en una de sus primeras comunicaciones sugería que para lograr el envío de los diputados paraguayos se imponga a los frutos paraguayos un impuesto y que aquellas provincias que no envíen diputados deberán aceptar sin objeciones la constitución sancionada en el Congreso de las Provincias Unidas a reunirse.
.
Afirma el Dr. Chaves que “ no poseía Herrera las condiciones requeridas para tan ardua negociación. Fía más en las sanciones y en las represalias que en la negociación misma. No trata de salvar las dificultades sino de crear nuevas. Durante toda su misión el gobierno porteño tiene que frenar constantemente su ímpetu” (1959,209).
.
Richard Alan White escribe que “ durante los meses siguiente Herrera, frustrado por la posición independiente del Paraguay y constatando que sus amenazas y argumentos eran inconvincentes, recurrió a medidas más extremas” entre las que se encontraba la amenaza y el soborno “ En Agosto informó a sus superiores que «algo de las 100 monedas...habían sido distribuidas entre individuos de este gobierno y fueron recibidas con demostración de gran placer» y que estaba «reservando el resto para dividirlo entre las más importantes personas del congreso y otras..»” ( White,1989,63).
.
Debido a está situación Francia que dirigía el partido antiporteñista logró la expulsión de de Mora y de la Cerda de la Junta y “ un mes más tarde, acusando formalmente a ambos de intriga y subversión, la Junta los expulsó del Paraguay, privando de ese modo a la facción porteñista de sus principales abogados” .
.
Las Elecciones de los Diputados para el Congreso Provincial
.
Este Congreso General que estaba en principio fijado para el 9 de agosto, como afirma el Dr. Alfredo Viola cuyo “..número de participantes no debía ser inferior a las mil personas y éstas debían ser ciudadanos naturales. Debían ser convocados y elegidos en proporción al número de habitantes en las villas, poblaciones, partidos y departamentos” (1992,58). Como bien afirma White este Congreso a diferencia de los Congresos de 1810 y 1811 que fueron “ Asambleas de Notables” representaba a toda la población.
.
La conformación proporcional significó un atraso del Congreso para el 30 de septiembre, pues “ como se acercaba la fecha fijada para la reunión del congreso y no se realizaba preparativo alguno para la convocatoria. Herrera visita a Francia «quien llevaba la voz en estos asuntos», a fin de averiguar la razón de la demora, Expresa Francia al comisionado que la falta de datos sobre la población de cada partido había retardado la reunión...” ( Chavez,1959,210).
.
La convocatoria del 25 de agosto se inicia con la explicación del motivo por el cual se convoca al Congreso Soberano y continúa con la mención de las consultas realizadas al Cabildo de Asunción para el llamado al Congreso y el número de sus integrantes, en otro punto afirma “ que siendo esenciales así el derecho de Sufragio en todos los ciudadanos de todo pueblo libre como la voluntad general libremente expresada para la validación y subsistencia de qualquier establecimiento o disposición concerniente a la misma Provincia sean convocados dichos mil sufragantes” . Se daba ordenes a los Cabildos para que dentro de su jurisdicción realicen una redistribución de la cantidad de congresistas que les corresponden, como ejemplo a Pilar le correspondía 15 a Curuguaty 45 y Villarrica 55 diputados.
.
En otro apartado de la Convocatoria se puede evidenciar la fuerte influencia del pensamiento de Rousseau en este documento cuando afirma “ Si la provincia por su transformación política volvió de su antigua servidumbre a su libertad nativa; si este transito es el recobro y restauración de sus derechos perdidos, ó largo tiempo usurpado, y si estos derechos residen esencial y originalmente en todos los ciudadanos: La junta cree que en la resolución presente ha conciliado estos objetos...” (Archivo Nacional,S. Historia Vol 222). Los que tenían derecho a voto eran los ciudadanos naturales de la Provincia. Con esta determinación ya se excluía a los españoles que aunque en número minoritario habían participado del Congreso de 1811, los sufragantes eran entonces “ todos los casados de qualquier edad que sean, siendo naturales de esa Jurisdicción ó aun que sean de otra qualquiera de la Provincia una vez que estén avecindados en el Distrito de la Junta respectiva, pero los solteros no serán llamados ni podrán concurrir á ella mientras no tengan veinte y tres años cumplidos. Serán excluidos igualmente los Reos actualmente causados por delitos graves y que causan nota de infamia pública”
.
Además se aclara que los dos Alcaldes de cada cabildo y el Regidor Decano no podrán se elegidos como Congresistasy que los Presidentes de las Juntas tendrán por función mantener el orden y “ se dexará a todos los concurrentes en la más plena y absoluta libertad de deliberar y elegir las personas que quieran...” (ANA,SH,222).
.
LA RELEVANCIA DE ESTA ELECCIÓN
.
Lo resaltante de esta elección de diputados para el Congreso General , radica en se habilitó a todos los vecinos al sufragio sin tener en cuenta su patrimonio personal , pues en Europa “ el sufragio se limitaba, desde comienzos del siglo XIX a los hombres que poseían una determinada cantidad de riqueza” ( Bogdanor, 1991,768) y en la mayoría de los demás países americanos “ la organización de los estados nacionales se produjo bajo la hegemonía del liberalismo positivista y de sectores terratenientes y comerciales ligados por sus intereses a la “ división internacional del trabajo” que beneficiaba a Inglaterra” (Di Tella,2001,163).
.
Este origen verdaderamente democrático del proceso de organización del estado nacional paraguayo significó una evolución distinta a la de los demás países. En el Congreso de 1813 se declaró la República en abierto rechazo a la oferta traída por Herrera, y se cerraban dos años de espera a la aceptación de la oferta federal realizada por la Junta de Asunción. El Congreso de 1813 marca el inicio de una etapa histórica dura para el Paraguay tanto en lo económico como en lo político, pues al bloqueo de los barcos españoles le sucederá el de las prohibiciones porteñas, proceso que concluirá con la firma del Tratado Derqui-Varela en 1852.
.
FUENTES SECUNDARIAS:
BOGDANOR, Vernon. Enciclopedia de las Instituciones Políticas. Madrid. Alianza Editorial, 1991. Pp 805
CHAVEZ, Julio Cesar. Historia de las Relacione entre Buenos Ayres y el Paraguay.1810-1813. Asunción-Buenos Aires,1959. Pp 1959.
DI TELLA, Torcuato. Diccionario de Ciencias Sociales y Políticas. Buenos Aires, EMECÉ, 2001. Pp 784.
VIOLA, Alfredo. Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia. Defensor de la Independencia del Paraguay. Asunción, Carlos Schauman Editor, 1992. Pp 276
WHITE, Richard Alan. La Primera Revolución Popular en América. Paraguay (1810-1840). 2da Edición, Asunción Carlos Schauman Editor, 1989. Pp 319.
Fuente Primaria
Archivo Nacional de Asunción, Sección Historia, Vol. 222.
.
Herib Caballero Campos
Historiador.
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - EL PRIMER CENTENARIO (1911) / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


EL PRIMER CENTENARIO (1911)
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
EL PRIMER CENTENARIO
.
La crónica periodística describía la situación así: “No hubo grandes fiestas , espectáculos deslumbradores que pusieran de resalto nuestras riquezas pero el pueblo hizo lo que pudo ardorosa y sinceramente”, pues los festejos del 14 de mayo de 1911 consistieron en la marcha de las Bandas Militares a las cuatro y media de la mañana por la ciudad, a la tarde los alumnos del Colegio Nacional se congregaron en el Palacio de Gobierno desde donde marcharon hasta la calle Tacuary para colocar una placa recordatoria, y luego ir a la Plaza de Armas para escuchar varios discursos. Por su parte el Gobierno dispuso la realización de un Baile en el Palacio de López el día 15 de mayo.
.
El año 1911 fue un año conflictivo para la política paraguaya, el 17 de enero fue derrocado el Presidente de la República Manuel Gondra –que asumió por elección el 25 de noviembre de 1910-, por el Coronel Albino Jara, quien en dicho día fue electo por ambas Cámaras del Congreso como Presidente Provisorio. En marzo estalla una revolución encabezada por los líderes del sector radical del Partido Liberal Adolfo Riquelme y Eduardo Schaerer en la ciudad de Concepción y en las Misiones, que concluye con el fusilamiento de Riquelme. Pero la situación tensa no cesaba, así el 5 de julio Albino Jara es apresado y deportado, asume como Presidente Liberato Rojas, quien seguía sosteniendose en el círculo Jarista, lo que llevó a los radicales a organizarse bajo la dirección de Gondra y Schaerer iniciando los combates en noviembre. Vale acotar que durante el año del Centenario se encontraban surtas en la Bahía de Asunción Flotas de Guerra de Argentina y Brasil.
.
Dicha situación explica la falta de eventos importantes para conmemorar, sin dejar de reconocer la publicación dirigida por Arsenio López Decoud titulada como Album Gráfico de la República del Paraguay 1811-1911, o del mismo tipo editado por Monte Domecq.
.
El 12 de octubre de 1913, se conmemoraba el centenario de la Proclamación de la República. Ese día los festejos consistieron en el canto del Himno Nacional por parte de 2000 niños en la Plaza Constitución frente al Monumento a la Libertad. Días antes, el Presidente Eduardo Schaerer había dispuesto por Decreto que las fiestas del Centenario se realizarían el 14,15 y 16 de mayo de 1914.
.
En dichas fechas se realizó un desfile militar, el Te Deum en la Catedral y unas Regatas en la Bahía de Asunción y la disputa de un partido entre River Plate y Guaraní por la copa Intendencia. O sea que a pesar del tiempo transcurrido no se realizaron los preparativos adecuados a tan magnas fechas, así opinaba la prensa de la época “Ni el primer grito de libertad lanzado la noche del 14 al 15 de mayo de 1811, ni la airosa y terminante declaración del Congreso del año 13, pudieron ser festejadosen su centenario con todo el brillo, que merecen tan gloriosas efemérides y que todo buen paraguayo ha de desear de corazon primero agotado unestro [sic] país en las angustias de una guerra civil, y más tarde empeñado con noble esfuerzo en reponerse de las dolorosas pérdidas”.
.
Herib Caballero Campos
Historiador.
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - ASUNCIÓN A FINES DEL ANTIGUO RÉGIMEN / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


ASUNCIÓN A FINES DEL
ANTIGUO RÉGIMEN
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
ASUNCIÓN A FINES DEL
ANTIGUO RÉGIMEN.
.
Ante un nuevo aniversario de la fundación de la Casa-Fuerte que dio origen a nuestra ciudad, y ante el desafío de elegir un nuevo gobierno municipal que se dedique a resolver los ingentes problemas que soportamos todos los días los habitantes de una ciudad, con serias deficiencias estructurales.
.
La ciudad de Asunción del Paraguay, como era denominada en más de un documento oficial del Imperio Español, contaba con poco menos de 10.000 habitantes hacia fines del siglo XVIII.
.
ASUNCIÓN A FINES DEL XVIII
.
Para Vives Azancot, Asunción antes que una ciudad en aquella época era un centro de servicio, pues gran parte de los habitantes de la provincia vivían en la campiña distribuidos en capillas y caseríos. Por su parte Juan Francisco de Aguirre, describía a la ciudad de Asunción como “... separados sus edificios, profundas las calles, respecto a sus niveles y ellos desproporcio-nados también según sus diferencias en tiempo de edificación. A unas se sube por escala, á otras por rampa y otras están al andar del piso”
.
Mediante los Bandos de Buen Gobierno, emitidos por los gobernadores e intendentes Pedro Melo de Portugal, Joaquín de Alós y Lázaro de Ribera, tenemos información de primera mano sobre las costumbres de los asuncenos de aquella época.
.
DISPOSICUIONES PARA LA CIUDAD
.
A partir de 1779 se produjeron importantes cambios en la economía provincial y por ende la sociedad fue modificando sus prácticas que se observan en la reglamentación dada por los gobernadores. Así un año antes, el gobernador Pedro Melo de Portugal, había prohibido que se introduzcan reses a lazo ni se pongan caballos a soga, que pudiesen estorbar el tránsito. Así mismo dispuso que se despejen las calles de árboles, matorrales y palizadas al igual que otras inmundicias. A aquellos vecinos que no cumpliesen se les impuso una multa de 15 pesos.
.
En 1787, el intendente Joaquín de Alós, reiteró la disposición de limpiar los lotes y despejar las calles, pero aparentemente el problema había disminuido, pues tan sólo impuso 4 pesos de multa a quienes infringieran dicha medida.
.
En abril 1797 fue recibido en el mando el nuevo intendente Lázaro de Ribera, el tardó casi un año para promulgar el Bando de Buen Gobierno, que fue pregonado en los días previos a la Navidad de dicho año.
.
Ribera no sólo dispuso que se limpien los lotes y se limpien las calles, sino que también en otros capítulos de su Bando ordenaba que todos los dueños de huecos y solares los edifiquen en un plazo de 8 meses, “ con el fin de que [sic] se mejore el aspecto de esta cuidad [sic]”, quienes no cumplieren perderían sus terrenos que serían rematados. Por otro lado se estableció que los edificios que se encontraban arruinados, debían ser deshechos y vueltos a construir en un plazo de un año, estableciendo la misma pena que para la situación anterior. En otro punto, ordenaba que ninguna persona cave pozos en las calles, y que nadie las ocupe con palizadas ni escaleras.
.
LA QUEJA DEL PROCURADOR
.
A comienzos del año 1806, el Síndico Procurador de la ciudad, Ceferino Acosta, elevó una carta de protesta al intendente Lázaro de Ribera. En dicha presentación se puede observar que las disposiciones tendientes a mejorar la armonía y la convivencia de los habitantes de la ciudad no eran observadas estrictamente.
.
Acosta escribía que “Que á pesar de las repetidas Providencias que en estos tiempos ha dictado este Gobierno en asuntos de Policía y especialmente VS en el tiempo de su felis[sic] mando subsisten aun los mismos desordenes en perjuicio de la causa publica, aseo y ornato de la ciudad”.
.
Denunciaba que el tránsito a pie, a caballo y carretas se encuentra con estorbos a cada momento pues existen maderas acumuladas en las calles y veredas, llegando al colmo que se han instalado aserraderos en dichos lugares públicos. Así mismo denunciaba: “Tambien está mandado; que nadie arroje á las calles basuras, ni otras inmundicias; pero VS habra visto el desaseo con que se maneja en la mayor parte estando las mas principales llenas de semejantes viscosidades, otras suciedades perjudiciales...” por lo que solicitaba la renovación de penas. En lo que respecta a los terrenos baldíos, afirmaba que “los huecos desfiguran á las Ciudades, son abrigos de maldades mayormente estando de Arbustos”, por lo que pedía que se recuerde la obligación de limpiarlos y que no se traigan reses a lazo, ni se dejen sueltos a los cerdos, en caso de infracción proponía que los animales sean confiscados y remitidos para consumo de los presos de la Cárcel.
.
Por último escribía el Procurador cuanto sigue: “que dentro de la ciudad se derraman algunas Ygriegas, siendo este asqueroso material motivo á la salud publica, y pribado[sic] por reales Pragmaticas del Señor Don Carlos [roto] que se les de curso por las calles, ó salida por cloacas, por cuyos conductos , ó albañales solo deben corren en tiempo de llubias[sic] las vasuras[sic] que impele y lleva el agua, sin arrojar por ellas otras inmundicias, ni aguas corrompidas, y asquerosas capases[sic] de dañar á la salud asi como igualmente pueden ofender los basos[sic] que arrojan...”. Debemos recordar que a partir del siglo XVIII, la autoridad pública en Europa combatía la costumbre de arrojar a la calle las necesidades fisiológicas por parte delos vecinos.
.
El 22 de enero de dicho año el gobernador dispuso penas a todos los que cometieran los actos denunciados por el procurador, pero a pesar de la existencia de un Juez o comisionado de Policía, afirmaba que su accionar era como que “ha dado gritos a Sordos” que obviaban el cumplimiento de requerimientos mínimos de convivencia en una ciudad.
.
La vida urbana requiere de valores y buenos hábitos por parte de los ciudadanos, hace doscientos años observamos que la reglamentación de la vida asuncena poco o nada afectó a sus costumbres, en el siglo XXI seguimos actuando con indiferencia ante los graves problemas de ordenamiento y salubridad que nos aquejan diariamente, y poco se hace por modificar dicha situación, a tal punto que quienes prometen basura cero, ensuciaron la ciudad de diestra a siniestra.
Herib Caballero Campos
Historiador.
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

jueves, 22 de julio de 2010

HERIB CABALLERO CAMPOS - UN INGENIERO HIDRÁULICO, GOBERNADOR DE PARAGUAY / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


UN INGENIERO HIDRÁULICO,
GOBERNADOR DE PARAGUAY.
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
UN INGENIERO HIDRÁULICO,
GOBERNADOR DE PARAGUAY.
*
.
El 19 de junio de 1809, Bernardo de Velasco asumía de nuevo el mando de la Provincia del Paraguay, el gobernador interino era el Capitán de Navio Eustaquio Giannini y Bentallol, quien había reemplazado en octubre de 1808 al Teniente Coronel Manuel Gutiérrez Varona. Sobre Giannini existen escasas referencias en la historiografía paraguaya. En el marco del Bicentenario de la Independencia quisieramos dar a conocer su biografía y algunos aspectos de su breve ejercicio del poder en el Paraguay.
.
SU BIOGRAFÍA
.
Algunos datos los extrajimos de la obra de su biográfo, el historiador argentino Laurio H. Destefani.
.
Eustaquio Giannini, nació en Badajoz el 20 de septiembre de 1750, hijo de Pedro Giannini teniente del Regimiento de Infantería de Milán, natural de Génova – que entonces formaba parte de la Monarquía española– y de Magdalena Bentallol natural de Cartagena. Fue bautizado el 23 de septiembre de dicho año con los nombres de Eustaquio Antonio Felix Domingo.
.
Siguió la carrera militar, entonces reservada a los nobles. A los doce años ingresó como cadete del Regimiento en el cual servia su padre. Obtuvo el grado de subteniente en 1769. En 1772 consiguió una orden del Rey Carlos III para poder estudiar en la prestigiosa Academia de Matemáticas de Barcelona.
.
Con los conocimientos de Ingeniería, regresó a su regimiento por un breve tiempo pues el 28 de junio de 1776 fue incorporado al entonces recientemente creado Real Cuerpo de Ingenieros de Marina. Según Destefani, los ingenieros de Marina se dividían en Hidraúlicos y Constructores; los primeros eran los encargados de la construcción de muelles, diques, canales, puertos y fondeaderos y los segundos de la construcción naval y astilleros (1970:25).
.
Fue destinado a El Ferrol, prestando invalorables servicio allí y en La Coruña, el 22 de diciembre de 1782 se le ascendió a Álferez de Navío e ingeniero hidráulico. En 1784 fue ascendido a Teniente de Navío y a Capitán de fragata en 1792. Obtuvo el grado de Capitán de Navío el 1 de mayo de 1803. En 1784, se casó con Mariana Hermosilla de Vizcarrondo. En 1804, fue destinado al Río de la Plata.
.
LA TORRE DE HÉRCULES
.
Cabe acotar que en septiembre de 2009, la Comisión de la UNESCO resolverá sobre la candidatura de la Torre de Hércules como Patrimonio Universal de la Humanidad. Dicha torre es el faro activo más antiguo del mundo y se encuentra en La Coruña, Galicia al norte de España.
.
En la Crónica General redactada por orden del Rey Alfonso X en el siglo XIII, se menciona que la torre fue construída por el propio Hércules en cumplimiento de los doce trabajos ordenados por el oráculo de Delfos. Crónicas celtas mencionan que el caudillo Breogán la construyó para divisar desde lo alto de la torre la isla verde de Irlanda. Pero las investigaciones más fidedignas atribuyen su construcción a los Fenicios y otros a que fue erigida en el siglo II de nuestra era, durante el reinado del emperador romano Trajano (Información mensual de Puertos del Estado, 2002).
.
La torre fue abandonada, y sufrió una serie de transformaciones, en 1682 fue restaurada parcialmente. Hacia fines del XVIII la diputación de La Coruña solicitó su restauración y puesta en funcionamiento para fomentar la navegación. El Ministerio de Indias encargó a la Marina la selección de un marino para la obra, en junio de 1788 fue escogido el Teniente de Navío Giannini.
.
La investigación histórica para la restauración la realizó el historiador José Cornide. Giannini le dió su aspecto neoclásico actual a la Torre, estableciendo una base de forma octogonal, levantándola hasta los 68 metros, colocando una escalera interior y un farol de aceite y que fue sustituido por un fanal giratorio en 1800. La restauración concluyó el 28 de diciembre de 1790.
.
GOBERNADOR INTERINO DEL PARAGUAY
.
Giannini llegó al Río de la Plata en cumplimiento de la Real Orden el 22 de enero de 1804, para colaborar en la construcción del muelle del Puerto de Buenos Aires.
.
Desde el Decreto de Libre Comercio de 1778, el volumen comercial de Buenos Aires, había aumentado considerablemente, pero no contaba con un muelle en donde embarcar y desembarcar las mercaderías. Para la construcción del puerto se tuvo un fuerte respaldo del Real Consulado de Comercio fundado en 1794. Durante su estancia en Buenos Aires se dedicó a estudiar el río y las condiciones para erigir la obra portuaria. Concluyó que el mantenimiento del muelle sería muy oneroso a consecuencia del lugar en que fue construido. Además trazó el plano de la ciudad de Buenos Aires de 1805, siendo uno de los mejores de la época.
.
Durante la primera invasión inglesa de 1806 Giannini quedó juramentado con los ingleses, por lo que durante la segunda le solicitó a Santiago de Liniers le encargase alguna actividad. Se le ordenó la inspección de maderas para la construcción de embarcaciones en las Misiones y el Paraguay. Giannini llegó a Asunción en diciembre de 1807. Gutiérrez se sentía incomodo por la presencia de un oficial de mayor antigüedad. Debido a la alianza entre España e Inglaterra, Giannini se vió liberado de su juramento por lo que el 19 de octubre de 1809, el Virrey Liniers lo designó Gobernador Intendente interino del Paraguay.
.
Durante su breve gobierno el Cabildo de Asunción le juró fidelidad al Rey Fernando VII, siendo Alcalde de Primer Voto el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia. Así mismo el comercio, el clero y los hombres principales de la Provincia contribuyeron con el Derecho Patriótico para la guerra contra los franceses.
.
Velasco emprendió su retorno hacia el Paraguay en marzo de 1809 llegando a Asunción el 19 de junio de dicho año. Luego de entregar el poder a Velasco, Giannini permaneció en Asunción unos meses más. En septiembre de 1809, le escribió a Baltasar Hidalgo de Cisneros para felicitarlo por su designación como Virrey del Río de la Plata. Luego se trasladó a Santa Fe en donde levantó el plano de dicha ciudad en 1811. En ese mismo año solicitó a la Junta de Buenos Aires, la autorización para regresar a España por encontrarse enfermo. Falleció en Buenos Aires en noviembre de 1814.
.
Al interiorizarnos en la vida de los integrantes de la elite española en Paraguay, extraeremos elementos para una mejor comprensión de su mentalidad y la de los criollos que dirigieron el proceso independentista.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
(*) Investigación realizada mediante
la Beca de Hispanistas de la AECID
y el Rectorado de la UNA.
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

EL CABILDO ABIERTO
DEL 24 DE JULIO DE 1810
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
EL CABILDO ABIERTO
DEL 24 DE JULIO DE 1810.
.
Las circunstancias en la que se encontraba la Provincia del Paraguay en 1810 era sumamente compleja, por un lado su secular adversario el Imperio Portugués que en ese entonces tenía a su monarca Juan VI en Río de Janeiro luego de haber huido del ejército napoleónico.
.
En España la Junta Suprema Central constituida en septiembre de 1808, que había convocado a comicios para la elección de Diputados en todo el mundo hispano. Pero la Junta tuvo que disolverse en enero de 1810 a consecuencia de la victoria de los ejércitos napoleónicos en España. En enero se constituyó un Consejo de Regencia con sede en Cádiz. Muchas provincias de la Península y de América no reconocieron la jurisdicción del Consejo de Regencia.
.
El 25 de mayo de 1810 el Cabildo de Buenos Aires, se constituyó una Junta de gobierno desplazando del poder al Virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros. Además invitaba a las diversas Provincias del entonces Virreinato del Río de la Plata para que se envíen diputados a un Congreso General.
.
LA CONVOCATORIA
.
La Junta y el Cabildo de Buenos Aires enviaron sendas comunicaciones de lo sucedido a finales de mayo en dicha ciudad. Al recibir la notificación el Gobernador Velazco con el apoyo del Obispo García Panés decidió que no aceptarían la jurisdicción de la nueva Junta porque con dicho reconocimiento “…estaría consagrando la facultad del Cabildo local para deponerlo a él, que estaba decidido a defender su cargo por cualquier medio” (Ashwell; 1999:19).
.
LAS RESOLUCIONES
.
Al concluir las sesiones se resolvió cuanto sigue, primero que se jure fidelidad al Consejo de Regencia como legítimo órgano de gobierno en nombre del cautivo rey Fernando Séptimo, segundo que mantendría cordiales relaciones con la Junta de Buenos Aires, hasta tanto el Soberano disponga lo que sea de “real agrado”, tercero conformar una Junta de Guerra para organizar la defensa de la Provincia ante el acecho de una potencia vecina (Portugal) y en último y cuarto punto comunicar lo resuelto al Consejo de Regencia y por Nota contestar a la Junta de Buenos Aires.
.
En un Bando publicado el 30 de julio de 1810, el gobernador Velazco comunicaba a la población de lo resuelto en la Junta General al mismo tiempo que convocaba a los vecinos a que se alisten para defender a la Provincia exaltando el patriotismo (amor al país en que se nació) “a los ciudadanos y habitantes sin distinción para cuando la Patria los necesitase” (Moreno; 1985:92). Con dicha consideración nos indica que los tiempos estaban cambiando, pues ya no era suficiente convocar al sentimiento de súbditos del Rey, si no que un sentimiento mucho más fuerte debía aglutinar a los habitantes del Paraguay, el amor a su tierra, su sentido de pertenencia, no todavía con el objetivo de conformar una nación sino para defender a una de las partes de la compleja y extensa monarquía hispánica.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
Fuente:

.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - LA JURA DE LA INDEPENDENCIA NACIONAL / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


LA JURA DE LA
INDEPENDENCIA NACIONAL
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
LA JURA DE LA
INDEPENDENCIA NACIONAL
.
El 25 de noviembre de 1842, sesionó el Congreso Extraordinario, convocado por los Cónsules de la República, Mariano Roque Alonso y Carlos Antonio López, que aprobó una serie de disposiciones, como la Ratificación de la Independencia, la Ley que crea los Símbolos Nacionales, la Ley de Libertad de Vientres, el Estatuto de Justicia entre otros.
.
LA CONVOCATORIA
.
El 24 de octubre de 1842, los Cónsules de la República firmaron la convocatoria a un Congreso Extraordinario compuesto de 400 Diputados. En la mencionada convocatoria no se menciona el procedimiento de elección, sino más bien se habla de designación, y que “El Supremo Gobierno dará las providencias de estilo para el nombramiento de los diputados designados en el articulo primero y para su pronta concurrencia al congreso nacional”.
.
Otras diferencia significativa con respecto a las anteriores Asambleas que se reunieron entre 1813 y 1816 es que se mencionaba la calidad de los diputados de ser “...ciudadanos propietarios”, por lo que podemos presumir que se estableció un censo en el cual se establecía quienes podían votar cuando tuviesen un determinado número de superficie en propiedad.
.
Los sufragantes o Diputados desde el congreso de 1813 fueron elegidos en los diversos partidos y distritos por los varones casados de cualquier edad y los solteros mayores de 23 años.
.
EL ACTA DE LA INDEPENDENCIA
.
Si bien desde el punto de vista práctico la Provincia del Paraguay pasó de un proceso de autonomía al de independencia desde el 24 de julio de 1810, cuando no aceptó la jurisdicción de la Junta de Buenos Aires y decidió mantener relaciones armoniosas con dicha corporación.
.
Así lo reconocían los congresistas de 1842 cuando suscribieron el acta que en su considerando expresaba “Que nuestra emancipación e independencia es un hecho solemne e incontestable en el espacio de más de treinta años. Que durante este largo tiempo y desde que la República del Paraguay se segregó con sus esfuerzos de la metrópoli española para siempre; también del mismo modo se separó de hecho de todo poder extranjero”.
.
El Acta constaba de siete artículos que en forma resumida exponemos:
.
“La República del Paraguay en el de la Plata es para siempre de hecho y de derecho una nación libre e independiente de todo poder extraño. Segundo: Nunca jamás será el patrimonio de una persona, o de una familia. Tercero: En lo sucesivo el Gobierno que fuese nombrado para presidir los destinos de la nación será juramentado en presencia del Congreso de defender y conservar la integridad é independencia del territorio de la República, sin cuyo requisito no tomará posesión del mando. Exceptuarse el actual Gobierno por haberlo ya prestado en el acta misma de su inauguración. Cuarto: Los empleados militares, civiles y eclesiásticos serán juramentados al tenor de esta acta luego de su publicación. Quinto: Ningún ciudadano podrá en adelante obtener empleo alguno sin prestar primero el juramento prevenido en el artículo anterior. Sexto: El Supremo Gobierno comunicará oficialmente esta solemne declaración a los Gobiernos circunvecinos y al de la Confederación Argentina dando cuenta al Soberano Congreso de su resultado…”
.
LA JURA DE LA INDEPENDENCIA
.
Para la Solemne Jura de la Independencia Nacional, todos los habitantes debían hacerlo en las respectivas poblaciones. En Asunción todas las corporaciones militares, civiles y eclesiásticas jurarían en el Palacio de gobierno a las 6 de la mañana del día 25 de diciembre de 1842. Posteriormente los vecinos asuncenos jurarían ante el Alcalde Ordinario.
.
En las demás poblaciones el juramento sería tomado por el Juez o Jefe, quien primero debía jurar ante un vecino principal.
.
La fórmula del solemne juramento era la siguiente “...Juráis ante Dios reconocer y sostener la integridad, libertad, e independencia de nuestra Republica? Respuesta: si juro – Si así lo hiciereis Dios os ayude, y si no el y la Republica os lo demanden “
.
De esta forma el 25 de diciembre de 1842 en todos los rincones de la República, los ciudadanos formalizaron la independencia paraguaya.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
hecampos@rieder.net.py
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - EL ESCRIBANO DE LA INDEPENDENCIA PARAGUAYA / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


EL ESCRIBANO DE LA
INDEPENDENCIA PARAGUAYA
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
EL ESCRIBANO DE LA
INDEPENDENCIA PARAGUAYA
.
Presentamos un adelanto de investigación sobre el Escribano Público y de Gobierno Jacinto Ruiz, quien fuera el que escribió los autos así como el que labró y certificó las deliberaciones de las Juntas Generales y Congresos reunidos en el Paraguay entre 1810 y 1816.
.
JACINTO RUIZ
.
Los principales datos referentes a Ruiz lo hemos encontrado en el Archivo General de la Nación de Buenos Aires. En el expediente presentado para ser reconocido como Escribano de Gobernación aportó su legajo de limpieza de sangre, en el cual consta que era hijo de Benito Ruiz nacido en Jérez y Victoria de Cuenca natural de Buenos Aires. En dicha ciudad nació el 8 de septiembre de 1765. Fue bautizado cinco días después con el nombre de José Jacinto. Su padre fue Administrador de las Temporalidades en la capital porteña.
.
Jacinto aprendió las materias judiciales como escribiente del estudio del Dr. León Pereda Sarabia, quien era abogado de los Reales Consejos y Audiencias de los Reinos de Indias (AGN, IX 31-8-5).
.
Desde 1804 tuvo que tramitar el acceso al cargo de Escribano Público y de Gobierno del Paraguay, hasta que finalmente la Real Audiencia Pretorial de Buenos Aires le otorgó el título respectivo el 24 de noviembre de 1806.
.
Ese mismo día hizo el juramento de rigor y la Audiencia le otorgó el signo que utilizaría en su cargo (AGN, IX 38-3-4).
.
Cabe señalar que fue el primer Escribano de Gobierno del Paraguay independiente.
.
Hasta el momento no hemos podido precisar la fecha y lugar de fallecimiento del escribano Ruiz.
.
SU ACCESO AL CARGO
.
A partir de 1583 por disposición del Rey Felipe II, la principal forma de acceder al oficio de escribano era mediante el remate público; la forma menos habitual era la de renuncia que cuando el beneficiario no era un pariente escondía una venta del cargo entre particulares.
.
Los Escribanos cumplían la función de fedatarios de los actos interprivatos y de acuerdo a las Leyes de Indias, debían autorizar y certificar todos los actos del Gobernador y del Cabildo. Era el secretario y el fedatario de los actos de gobierno del representante del Rey, el Gobernador y a su vez certificada públicamente los actos de ventas, compras de propiedades muebles e inmuebles además de los testamentos y otros actos jurídicos entre particulares.
.
El 13 de enero de 1804 Juan Antonio Pereira renunció por escritura pública a la Escribanía Pública y de Gobierno del Paraguay en Jacinto Ruiz. Pereira obtuvo el cargo en remate público y se le expidió el título el 14 de diciembre de 1797, pero un conflicto de jurisdicción con el Escribano de Cabildo Manuel Benítez entre otras dificultades lo alejó del Paraguay. Jacinto Ruiz tuvo que esperar casi tres años para poder ocupar el cargo que compró y además tuvo que pagar las 2/3 partes del precio que Pereira no abonó a la Real Hacienda. El precio del cargo fue fijado en 1000 pesos.
.
SU DESEMPEÑO DURANTE LOS DÍAS DE LA INDEPENDENCIA
.
Desde la Junta presidida por el gobernador Bernardo de Velazco el 24 de julio de 1810 hasta el Congreso del 31 de mayo de 1816 Ruiz estuvo presente en las asambleas que marcaron el rumbo del proceso de la independencia paraguaya.
.
El 12 de junio de 1811 fue Ruiz quien con un piquete de soldados encabezados por el Capitán Antonio Tomás Yegros hizo publicar por el mulato Juan Cabrera que hizo de pregonero el Bando por el cual se suspendió y apresó al gobernador Bernardo de Velazco y a los miembros del Cabildo. Del mismo modo procedió con los bandos que las nuevas autoridades dieron a conocer a la población de Asunción.
.
En la Junta General del 17 de junio de 1811, Mariano Antonio Molas propuso en su célebre voto “…advirtiendo finalmente que teniendo presente la falta que hacen las dos Escribanías Publicas de esta Ciudad para la administración de la justicia, se deja a disposición de la Junta de Gobierno el habilitar a Don Manuel Benítez o poner en remate la Escribanía que estaba a su cargo, así como el tiempo en que deba cesar la otra Escribanía a cargo de Don Jacinto Ruiz, bien entendido que este deberá ser reintegrado del importe de su remate cuando la Junta de Gobierno dispusiese su cesación” (ANA, SH, vol. 213).
.
En el mismo congreso Santiago Robledo voto que “y si al actual Don Jacinto Ruiz por su patriotismo y su conducta, no deberá ser despojado, a no ser que la sabia comprensión de la presente Junta Gubernativa halle no ser conveniente haya un Escribano”. Además el capitán Juan Bautista Rivarola, el Álferez Vicente Ignacio Iturbe y el Pbro. Sebastián Patiño entre otros destacaron sus virtudes para permanecer en el cargo.
.
Finalmente el Congreso resolvió en su punto tercero que se proveerían todos los cargos ocupados o vacantes “... a excepción de la Escribanía de don Jacinto Ruiz, que verificada la sobredicha unión con Buenos Aires, debe también ser conservado en su oficio, así como Don José Joaquín Goiburú en el suyo de primer oficial de la tesorería…”(ANA, SH, vol. 213).
.
Con dicha medida podemos apreciar que la mayoría tenía una buena consideración sobre don Jacinto.
.
Fue el escribano Ruiz quien mediante el Bando que publicaron los cónsules comunicó a la población la creación de la República en octubre de 1813 (ANA, SH, vol. 222,3).
.
Así mismo sacó los testimonios legalizados de las Actas de los Congresos de 1814 y 1816 en los cuales fue elegido como Dictador de la República, José Gaspar Rodríguez de Francia.
.
LA VACANCIA DEL CARGO
.
El 7 de diciembre de 1816 el Dictador Francia ordenó al Regidor Alguacil Mayor del Cabildo de Asunción notifique al Escribano Jacinto Ruiz, al Notario Eclesiástico Antonio Lucena y al Alcalde Provincial Manuel Juan Mujica que sus cargos fueron declarados vacantes. En dicha fecha Francia extendió la aplicación del decreto del 21 de diciembre de 1815 que cesó a los prebendados Don Antonio Miguel de Arco y Mata y el Dr. José Baltasar Casajus. El decreto de 1815 fue autorizado y notificado por el propio Ruiz.
.
La decisión fue adoptada porque los citados ocupaban cargos que “… corresponden á los Patricios, cuyos Dros como Supremo Dictador, y Protector de la Republica [sic] debo hacerles restituir y conservar” (ANA; SH, vol. 224,4). Lo que no menciona el decreto es si se procedería a devolver el costo del oficio como había planteado en 1811 Molas.
.
Durante el gobierno de Francia no hubo un Escribano de Gobierno, cargo reemplazado por el Fiel de Fechos que fue ejercido por Mateo Fleitas y luego por Policarpo Patiño.
.
En la década de 1840 fue restablecido el cargo de Escribano de Gobierno ejercido por Domingo Francisco Sánchez.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
hcaballero@rec.una.py
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - LA JUNTA GENERAL DE 1811 / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


LA JUNTA GENERAL DE 1811
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
LA JUNTA GENERAL DE 1811
.
Del 17 al 20 de junio de 1811 sesionó la Junta General de la Provincia del Paraguay en la cual se trató la situación política de la misma a partir del pronunciamiento militar del 14 de mayo que había colocado en el gobierno a dos diputados junto al Gobernador Español Bernardo de Velazco e Huidobro. Dichos diputados fueron el Capitán Juan Valeriano Zeballos y José Gaspar Rodríguez de Francia. De los dos diputados Rodríguez de Francia había nacido en Asunción y ambos tenían en común el haber sido Alcaldes de Primer Voto del Cabildo de Asunción en distintos años.
.
El 15 de mayo de 1811 el gobernador Velazco había entregado las llaves del Arsenal así como de la Real Hacienda al comandante del Cuartel General Capitán Pedro Juan Caballero.
.
LA ELECCIÓN DE LOS DIPUTADOS
.
El 28 de mayo de 1811 el gobernador y sus dos consocios junto con el comandante del Cuartel General, remitieron convocatorias a los principales vecinos y a las corporaciones de la ciudad de Asunción (Cabildo Secular y Cabildo Eclesiástico) así como a las distintas Villas y Poblaciones principales. En la misma se mencionaba que el fin de dicha Junta consistía en “… establecer el régimen y gobierno que deba observarse en adelante y cimentar la forma de unión y relaciones que ésta Provincia haya de tener con la de Buenos Aires” (ANA;SH, vol 213).
.
La esquela en la que se ordenaba al Comandante de la Villa Real de Concepción, Teniente Francisco de Quevedo la elección de un diputado estaba firmada solamente por Rodríguez de Francia y Zeballos. En dicho documento se refería que “… para su cumplimiento disponga se convoque inmediatamente a los vecinos principales de esa Villa, y que a pluralidad de voto cuya discordia en caso de igualdad, deberá Vuecencia dirimirla, elijan un Diputado de ese mismo vecindario…” (Idem).
.
La elección del diputado de la Villa Real de Concepción se realizó el 8 de junio de 1811. Del acto participaron 39 vecinos principales, en su mayoría funcionarios reales y jefes de las milicias. La votación resultó en paridad para Don Juan Manuel Gamarra y don José Miguel de Ibáñez, por lo que el Teniente Quevedo dirimió a favor de Juan Manuel Gamarra.
.
En la Villa de San Pedro de Ycuamandiyú, el acto se realizó el 11 de junio. De dicha asamblea participaron “los vecinos más antiguos de esta Población y los más ameritados por sus antiguos y fieles servicios en este Cuerpo de Guardia”. Los 19 vecinos unánimemente eligieron como a su representante al Teniente Reformado de Urbanos Don José Antonio Ibáñez. En la Villa del Rosario de Cuarepotí, fueron 24 los electores que designaron como Diputado al Capitán Don Pedro Regalado Martínez.
.
LAS DELIBERACIONES
Los 263 diputados se congregaron en las Casas Públicas de Gobierno en la ciudad de Asunción, el 17 de junio bajo la presidencia conjunta de Juan Valeriano Zeballos y José Gaspar Rodríguez de Francia.
.
Durante el primer día se dio lectura a los bandos publicados el 17 y 30 de mayo, así como el del 9 de junio en el que se comunicaba la destitución de Velazco. Además se dio lectura a la carta de Carlos Genovés a Velazco y un Discurso General escrito por Francia pero suscripto por ambos consocios. En dicho discurso se mencionaba que “Al fin han pasado esos desgraciados tiempos de opresión y tiranía. La oscuridad en que yacíamos ha desaparecido y una brillante Aurora empieza descubrirse sobre nuestro horizonte” (ANA, SH, vol 213).
.
El 18 continuaron las sesiones, la Presidencia de la Junta resolvió que la votación “empezase de abajo y no por las personas de mayor carácter del estado eclesiástico y secular que se hallaban en los primeros asientos…”. Dicho sistema de votación fue estratégica pues así el bando revolucionario podía asegurarse proponer en primer lugar su voto a los diputados. De hecho funcionó pues recién al final pudieron dar sus votos el Presbítero Sebastián Patiño, español asunceno y el Canónigo de la Catedral Baltasar Casajús así como el Teniente Coronel Antonio Zavala y Delgadillo y Juan Bautista Achard, quienes plantearon divergencias con el voto formulado por Mariano Antonio Molas.
.
Molas había propuesto que Bernardo de Velaco sea separado del cargo y reemplazado en el gobierno por una Junta de Gobierno integrada por el Tte. Cnel. Fulgencio Yegros, como Presidente y como Vocales a Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Capitán Pedro Juan Caballero, Doctor Francisco Javier Bogarín y Don Fernando de la Mora, quedando pendiente el nombramiento del Secretario. En segundo lugar propuso la destitución de todos los integrantes del Cabildo de Asunción, luego que todos los empleos u oficios consejiles, políticos, civiles y militares se provean en naturales de la Provincia o americano de otra provincia, salvo Juan Valeriano Zeballos. En cuarto lugar obligaba al gobernador despuesto y a los ministros de Real Hacienda repongan un importe de una carga de tabaco remitida a Montevideo. Por último con respecto a Buenos Aires votaba por que “no solo se tenga amistad, buena armonía y correspondencia con la ciudad de Buenos Aires y demás Provincias confederadas…”. Con respecto a este punto se completaba con otros aspectos concretos. Molas obtuvo un contundente apoyo de 247 votos.
.
La Junta de Gobierno constituía juró el 20 de junio sobre los Santos Evangelios, que no reconocerían otro Soberano que a Fernando VII.
.
De este modo se organizó un gobierno fundado en la soberanía popular aunque formalmente integrante y súbdito del rey Fernando VII.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
hcaballero@rec.una.py
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - LOS FESTEJOS DE LA INDEPENDENCIA / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


LOS FESTEJOS DE LA INDEPENDENCIA
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
LOS FESTEJOS DE LA INDEPENDENCIA
.
Haremos una breve retrospectiva de las fechas conmemorativas de la Independencia a lo largo de nuestra vida como estado independiente.
.
EN LOS PRIMEROS AÑOS
.
El 13 de mayo de 1812, los miembros de la Junta Superior Gubernativa, Fulgencio Yegros, Pedro Juan Cavallero y Fernando de la Mora remitieron un auto a los Alcaldes de Primer y Segundo Voto de la Ciudad de Asunción, “… que el 15 es día de Gala y Besamanos, y que debe haber Misa, y Tedeum en la Santa Iglesia Catedral, e iluminar la noche del 14 esas Casas Consistoriales; y a fin de hacer más plausible la gloriosa conmemoración de dicho día, mandarán poner cada uno de Vuestras Mercedes un preso en libertad cuyo delito no sea tan grave…”. (ANA, SH, 218-1).
Ese mismo día las tropas del cuartel juraron como Patrono a San Isidro por lo que en forma reiterativa se establecía “…que sea día de estampa, gala y besamanos, y que también lo sea el día 20 de junio en que se hade[sic] celebrar la memoria de la instalación de esta Junta…”.
.
BAJO LOS LÓPEZ
.
Al no tener constancias de cual era fecha celebraba durante el gobierno del Dr. Rodríguez de Francia, si se comprueba que a partir de 1843, durante el gobierno del Segundo Consulado y durante la Presidencia de Carlos A. López, el festejo principal se realizaba el 25 de diciembre en conmemoración del aniversario de la Jura de la Independencia Nacional que se formalizó el 25 de diciembre de 1842.
En el número 76 de El Semanario del 23 de diciembre de 1854, se publicó que “… la Iglesia celebra el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo y la República el aniversario de la Jura de su Independencia, y Soberanía Nacional”. Como celebración se realizó un sarao en la Sala del Congreso Nacional para las 8 y media de la noche.
Así mismo, el 12 de octubre, fue recordado como día de la Independencia Nacional, por el hecho que en dicha fecha pero de 1813, el Congreso General estableció la República.
En octubre de 1861, se iluminó en forma general la ciudad y actuaron bandas militares. (El Semanario, Núm. 395). El hecho de festejar el día de la jura continuo bajo la presidencia de Francisco Solano López, que en diciembre de 1863 organizó un baile en el Palacio y en la Plaza 14 de mayo.
Pero durante esta Presidencia se agregó la recordación del 14 de mayo. En 1864 se realizó un baile a iniciativa de los oficiales de la Guarnición de la Capital. Además el Cuerpo Diplomático saludo al Presidente de la República y el día se inició con una salva de 21 cañonazos en la Plaza 14 de mayo.
.
DESPUÉS DE LA GUERRA CONTRA LA TRIPLE ALIANZA
.
La Patria publicó que el 14 de mayo de 1875 la Sociedad “Los Amigos” convocó a un baile en los salones de los Altos de la Estación del Ferrocarril para conmemorar la fecha patria, por su parte el citado periódico informó que en dicho día tanto el Presidente de la República como sus ministros hicieron oficina, y que los consulados extranjeros rindieron honores izando sus banderas todo el día.
Con los años, el 14 de mayo se constituyó en la principal conmemoración de la Independencia.
En 1882 la celebración se realizó con disparos de salva acostumbrados y repicar de campanas de las tres iglesias de la Capital. Lamentaron los redactores de La Democracia, que el vecindario no continuó con el repique de triquitraques y explosión de cohetes.
En 1895, en dicha fecha se realizó un Te Deum, luego una parada militar y finalmente una velada literaria-musical en el Teatro organizada por la Asociación de Damas de Beneficencia a favor del Asilo de Huérfanos (La Democracia, Núm. 4137).
.
DURANTE EL SIGLO XX
.
Las fiestas de recordación se centraron en el 14 de mayo y se denominaron “Fiestas Mayas”.
En 1911 durante el centenario se organizaron marchas cívicas y los alumnos de las escuelas se concentraron ante el monumento a la Libertad para entonar el Himno Nacional.
En 1931, la celebración seguía el mismo ritual, sólo que ya para dicho tiempo las fiestas abarcaban dos días el 14 y el 15 de mayo. El 14, se celebró el Te Deum, y se organizó el desfile militar al igual que el desfile de 8000 escolares luego de la para entonces tradicional entonación del Himno ante el Monumento a la Libertad.
Por la Noche los Centros de Estudiantes organizaron una Marcha Cívica que recorrió la ciudad con antorchas concluyendo en la Casa de la Independencia.
El día 15 el Presidente José P. Guggiari, ofreció un banquete al Cuerpo Diplomático en él entonces recientemente arribado Cañonero Humaitá. Por la tarde se realizó corridas en el Hipódromo, Partidos de Fútbol y Regatas.
La recordación de los dos días siguió prácticamente inmutable hasta el período de transición, durante el cual los festejos se concentraron en el 15 de mayo.
En este breve recuento se puede apreciar que la conmemoración de la Independencia ha tenido variantes durante estos casi dos siglos, la cuestión es preguntarnos desde una perspectiva académica si en que fecha o en cuales fechas se debe conmemorar con certeza la Independencia del Paraguay.
.
Herib Caballero Campos
Historiador
hecampos@rieder.net.py
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

HERIB CABALLERO CAMPOS - BERNARDO DE VELASCO Y HUIDOBRO / Fuente: www.independenciaparaguaya.com


BERNARDO DE VELASCO Y HUIDOBRO
Documento de
HERIB CABALLERO CAMPOS
(Enlace a datos biográficos y obras
En la GALERÍA DE LETRAS del
www.portalguarani.com )
.
BERNARDO DE VELASCO Y HUIDOBRO
.
Mencionado en todos los libros que hacen referencia al proceso de Independencia Paraguaya, Bernardo de Velasco es un personaje que hasta nos resulta desconocido. Ante la cercanía del Bicentenario queremos presentar un avance de la investigación (*) que incluye entre otros al último gobernador-intendente de la Provincia del Paraguay.
.
VILLADIEGO
La villa fue fundada por Don Diego Rodríguez Porcelos, Conde de Amaya. En el siglo XV la villa fue vendida a Juan Fernández Velasco, uno de cuyos descendientes fue el Duque de Frías.
El Ayuntamiento de Villadiego poseía fueros otorgados por el Rey Alfonso VII y ratificados por el Rey Alfonso X el Sabio, quien los otorgó el 23 de diciembre de 1254. Dichos fueros implicaron privilegios fiscales y judiciales.
Villadiego fue durante gran parte de la Edad Media un punto referencial pues estaba poblada por una numerosa comunidad judía que dependía del Rey y por lo tanto gozaban de una protección especial. En virtud a dicho amparo real a los judíos se explica la famosa frase “tomar las de Villadiego” ya que a esa villa acudían, en busca de refugio, los judíos que, en algunos lugares de España, eran perseguidos por los grupos antisemitas (www.iberiarural.com).
La Villadiego en la que nació Bernardo de Velasco se refleja en el Catastro del Marqués de la Ensenada, fuente documental de considerable valor, aporta a través de las respuestas a las preguntas generales una visión demográfica, social y económica de Villadiego a mediados del siglo XVIII, cuando el número de vecinos de la Villa y su Barrio de Barruelo era de 226, de los cuales 37 eran nobles. Se contabilizaron un total de 200 casas habitables aunque alguna de ellas "mal paradas". ( www.villadiego.com )
.
LA FAMILIA VELASCO HUIDOBRO
Una de esas treinta y siete familias nobles fue la de los Velasco. Bernardo Luis fue el segundo hijo de Don Miguel Gervasio de Velasco Fernández de Humada y Doña Josefa Gabriela de Huidobro y Mier. Nació el 20 de agosto de 1742 en la mencionada Villadiego. Fue bautizado el veinte y cinco de agosto en la Iglesia de San Lorenzo Intramuros por un pariente de su madre el sacerdote Don Pedro de Mier y Terán.
Doña Josefa Gabriela pertenecía a una familia importante de Villadiego. Sus padres fueron Don Francisco de Huidobro y Velasco, quien fue Alcalde de Villadiego y Doña Josefa de Mier y Terán González. Falleció entre 1762 y 1766 sin poder precisar la fecha exacta por el momento.
Don Miguel Gervasio era hijo de Don Carlos de Velasco y Doña Francisca Fernández de Humada. Estudio Cánones, obteniendo la Licenciatura. Ejerció provisoriamente como profesor de dicha materia en la Universidad de Valladolid en 1738. Fue Abogado de los Reales Consejos.
Regreso a Villadiego donde contrajó matrimonio en 1740, de dicho matrimonio nacieron trece hijos (Archivo Diocesano de Burgos, Libro de Baptizados 1738-1779).
Don Miguel Gervasio ejerció como miembro del Ayuntamiento en representación de los Hijosdalgos en 1741 como Regidor y en 1743 como Alcalde. En 1747 ejerció como Procurador General del Estado Noble de la villa. (Sección Nobleza del Archivo Histórico Nacional, Frias; 521,8795, Leg. 4).
En 1766 consta en los registros Parroquiales de Villadiego que Don Miguel Gervasio se ordenó sacerdote y bautizó a varios de sus nietos.
El hermano Mayor Anselmo, heredó el Mayorazgo y siguió los pasos del Padre al integrar el Ayuntamiento de su villa. Bernardo ingresó al ejército en 1767, con veinte y cinco años. Previamente según la historiadora María Graciela Monte de López Moreira, estudió Matemáticas en la Academia de Barcelona.
.
GOBERNADOR DE LAS MISIONES Y LUEGO DEL PARAGUAY
La Monarquía Española decidió crear un Gobierno que reuna los pueblos de Misiones Guaranis que dependían del gobierno del Paraguay y Buenos Aires. El cargo le fue ofrecido a varios oficiales, entre ellos al entonces Teniente Coronel del Regimiento de Vitoria, Bernardo de Velasco.
El Inspector General del Ejército escribió sobre él“... ha tenido siempre credito de mayor instrucción que los dos anteriores [...] Sus servicios de 36 años son ciertos y ha contrahido un merito distinguido de Guerra en ellos...” (Madrid 17-03-1803. Archivo General de Simancas, SGU, Leg 6828,7).
Desde Malaga el 9 de marzo de 1803, Velasco manifestó a Don Francisco Javier Negrete, cuando aceptó el cargo “...que carezco de conocimientos para poder manejar los negocios politicos con el tino que se requiere mas si el Rey, no obstante esto, tiene a bien, por la mediación de V.E. conferirme dicho Gobierno, accederé sin el menor desagrado á su real voluntad...” (Archivo General de Simancas, SGU, Leg. 6828,7)
Bernardo de Velasco arribó a las Misiones en 1804 y se dedicó a la organización del nuevo gobierno. Luego de varios años de querellas por diversos asuntos de gobierno el Rey Carlos IV decidió remover del gobierno del Paraguay al Capitán Lázaro de Ribera, quien fue sustituido por Cédula Real del 12 de septiembre de 1805, por el gobernador Velasco, quien reunía en su persona los dos gobiernos el del Paraguay y Misiones. Gobernó hasta comienzos de 1807, en que fue llamado por el Virrey para ayudar a la organización del ejército para resistir las Invasiones Inglesas. Combates en los cuales se destacó.
Durante su ausencia fue sustituido por el Coronel Manuel Gutierrez Varona (1807-1808) y por el Capitán de Navío Eustaquio Giannini Bentallol (1808-1809). Finalmente regresó al gobierno de la Provincia el 19 de junio de 1809.
Los acontecimientos en la Península desencadenaron una serie de acontecimientos que concluyeron con la independencia del Paraguay. En la Batalla de Paraguarí, su actuación fue poco destacada, tal vez por el dolor de muelas que lo atormentaba unos días antes. En los meses de marzo y abril de 1811, Velasco reprimió algunos conatos de levantamiento en Asunción.
El golpe revolucionario del 15 de mayo de 1811 lo sorprendió en un proyecto de asegurar el poder español con tropas portuguesas. Se vió obligado a aceptar a los dos diputados en el gobierno, aunque siguió con sus contactos portugueses.
El 9 de junio de 1811 fue detenido y apresado. En una carta a la Junta de Buenos Aires fechada el 12 de febrero de 1812, la Junta del Paraguay manifiesta “No tanto por temor de que Don Bernardo de Velasco sea capaz de maquinar cosa alguna contra nuestro sistema [...] cuanto por sepultar las remotas esperanzas de sus allegados y desembarazarnos de su persona, cuya existencia en el Cuartel es gravosa hemos determinado en remitirlo hasta Santa Fe para que desde alli se sirva destinarlo a un lugar...” (ANA, SH, 217).
Menciona que la remisión se realizará en un bote con su equipaje y un esclavo que poseía. Por su parte la Dra. Monte de López Moreira cita que Velasco posiblemente quedó a vivir en el Paraguay e incluso que seguía con vida en 1822.
.
(*) Esta investigación fue posible gracias al
Rectorado de la Universidad Nacional de Asunción
y la Beca de Hispanistas de la AECID.
Herib Caballero Campos
hcaballero@rec.una.py
Historiador.
Fuente:
.
Visite la GALERÍA DE LETRAS
del PORTALGUARANI.COM
Amplio resumen de autores y obras
de la Literatura Paraguaya.
Poesía, Novela, Cuento, Ensayo, Teatro y mucho más.

martes, 22 de junio de 2010

LILIANA M. BREZZO - EL PARAGUAY A COMIENZOS DEL SIGLO XX (1900-1930) / Prólogo: HERIB CABALLERO CAMPOS / Texto: PARAGUAY A COMIENZOS DEL SIGLO XX


EL PARAGUAY A COMIENZOS
DEL SIGLO XX (1900-1930)
Autora: LILIANA M. BREZZO
COLECCIÓN
LA GRAN HISTORIA DEL PARAGUAY, 9
© Editorial El Lector
Director Editorial: Pablo León Burián
Coordinador Editorial: Bernardo Neri Farina
Director de la Colección: Herib Caballero Campos
Diseño de portada: Celeste Prieto
Diseño Gráfico: César Peralta G.
Corrección: Nidia Campos
Portada: La Revolución en el Paraguay.
Revista "Caras y Caretas".
Fotografías: Biblioteca Nacional de Asunción
y del Instituto y Museo de Historia Militar de Asunción.
Hecho el depósito que marca la Ley 1328/98
I.S.B.N. 978-99953-1-081-3
El Lector I: 25 de Mayo y Antequera. Tel. 491 966
El Lector II: San Martín c/ Austria.
Tel. 610 639 - 614 258/9
www.ellector.com.py
Esta edición consta de 15 mil ejemplares
Asunción-Paraguay 2010

.
CONTENIDO
PRÓLOGO / INTRODUCCIÓN

JUEGOS DE PATRIOTAS: DISENSOS Y REVUELTAS POLÍTICAS : Paraguay a comienzos del siglo XX / Agonía y caída del régimen Colorado / Las pugnas entre Colorados, Cívicos y Radicales / La Revolución de 1911 -1912 / La estabilidad: los gobiernos de Eduardo Schaerer y Manuel Franco / La Primera Guerra Mundial y el mercado paraguayo / El litigio por el Chaco / La presidencia de Manuel Gondra / La cuestión del "provisoriato " y guerra civil de 1922-1923 / La presidencia de Luis Riart / La explosiva cuestión del Chaco y la efervescencia social
LA VIDA ES BELLA: LA CONSTRUCCIÓN DE UN ESPACIO SOCIAL Y CULTURAL : Un nuevo grupo social: los Novecentistas / Intelectuales extranjeros en Paraguay / Dos letrados, una disputa por el pasado / El Centenario de la Independencia: emprendimientos editoriales y aniversario móvil / Intelectuales en los años de la guerra del Chaco: entre los márgenes y la militancia
LA AUTORA
FUENTES CONSULTADAS

PRÓLOGO
Esta obra es el resultado de la pericia investigadora y los años de consulta a fuentes pocas veces tenida en cuenta por la historiografía tradicional.
La doctora LILIANA BREZZO, nos permite comprender a cabalidad más allá de las constantes disputas que caracterizan a este período. La autora nos presenta además de las ya consabidas disputas partidarias las alianzas y los equilibrios realizados por los integrantes de la élite política paraguaya y los vínculos de ésta con los países de la región y las poderosas empresas extractivas que se instalaron en el Paraguay a finales del siglo XIX.
En primer lugar cuando se refiere a la lucha por el poder la Dra. Brezzo nos presenta ese Juego de Patriotas, en el cual se produjo el desplazamiento del Partido Colorado y su sustitución en el poder por parte del Partido Liberal. Dicha sustitución se produjo por el desgaste del poder y por sobre todo por las disputas entre los diversos sectores del coloradismo.
Desde 1904 en adelante la hegemonía liberal fue una lucha constante entre las diversas facciones de dicho partido que tuvo consecuencias directas no sólo en el gobierno sino también en el desarrollo de la vida económica del país.
En este sentido el libro contiene datos sumamente interesantes sobre el desarrollo de las diversas actividades económicas en el período estudiado.
Concluye este apartado con el análisis de la cuestión chaqueña que se convirtió en una causa que movilizó no sólo al gobierno sino a gran parte de la intelectualidad paraguaya de la época.
En el segundo apartado la autora se ocupa de un tema que pocas veces se analiza en la historia tradicional paraguaya centrada principalmente en los políticos, la autora considera que a pesar de las luchas intestinas la Vida era Bella pues el resultado del funcionamiento de la Universidad Nacional de Asunción así como de otras instituciones educativas a la par de centros culturales como el Instituto Paraguayo y el Ateneo Paraguayo fue el del desarrollo de una generación brillante como la de los Novecentistas y su labor en las diferentes áreas del saber.
Así mismo se analiza la labor de los intelectuales extranjeros que contribuyeron con su ciencia y su labor profesional al cotidiano quehacer intelectual paraguayo, además de la rica descripción de una polémica que hasta hoy en día resuena como una de las más significativas en cuanto a la concepción del pasado paraguayo entre el Dr. Cecilio Báez y Juan E O’leary
De la misma fue el resultado de comprender la sociedad desde la visión lopizta y antilopizta que aún marca algunas visiones de nuestro pasado.
Por último se ocupa de dos aspectos trascendentales uno la celebración del centenario y el otro el análisis en detalle de la contribución de los intelectuales paraguayos en la justificación de los derechos paraguayos sobre el disputado territorio chaqueño.
Cabe señalar que la dedicación de la Dra. Brezzó a la historia paraguaya es encomiable y nos aporta nuevas miradas a la historia contemporánea paraguaya que precisa de un mayor estudio, por sobre todo esos años del Paraguay Liberal.
Es más que recomendable la lectura de este trabajo que nos permite acercarnos a nuestro presente y conocer cada día más sobre nuestra identidad y los discursos que se realizaron sobre ella, en un momento tan trascendental como lo fue el principio del siglo XX.
HERIB CABALLERO CAMPOS

INTRODUCCIÓN
"Es necesario recuperar la importancia de la historia contemporánea del Paraguay". Así concluía una de las recomendaciones que un grupo de especialistas paraguayos sostenía, hace pocos años, en el contexto de la reforma educativa que impulsaba el Estado. En sintonía con esta expresión de deseo, quisiera comenzar esta introducción ratificando la necesidad de ponderar la compleja y rica realidad histórica del Paraguay que comprende, como es de suponer, mucho más que los períodos correspondientes a los procesos bélicos, los relatos de epopeyas y las hazañas de héroes incuestionables.
Si tuviese que ofrecer al lector una clave para leer este libro lo animaría a extender la mirada más allá de las pugnas entre los partidos Colorado y Liberal, los disensos al interior de este último y las revoluciones militares y civiles que caracterizaron la vida política del país entre 1900 y 1932. Y es que, paradójicamente, en medio de las revueltas, de la creciente efervescencia social y del marasmo económico, la sociedad paraguaya asistió a un fulgurante momento cultural, como nunca antes había vivido. Por primera vez el Paraguay tuvo Universidad. Como es conocido, los numerosos esfuerzos realizados en los siglos XVIII y XIX no obtuvieron resultado en tal sentido; recién en 1889 se estableció la Universidad Nacional de Asunción, con la Facultad de Derecho. De ella egresó un grupo de intelectuales que comenzó a pensar qué había sido, qué era y qué debía ser el Paraguay y que, conectados entre sí, pasaron luego a producir y trasmitir mensajes y valores. Junto a amigos y colegas extranjeros se dedicaron a editar periódicos y revistas, se hicieron historiadores y ofrecieron las primeras visiones del pasado; polemizaron y se enfrentaron a través de la prensa y desde otras tribunas. Y, fundamentalmente, se convirtieron en animadores de una sociedad aún lacerada por la guerra que necesitaba zurcir su orgullo nacional.
Para presentar los dos capítulos que componen esta obra me valgo de un guiño cinematográfico, utilizo los títulos de sendas películas. En el primero, dedicado a la reconstrucción de los avatares políticos, me ha parecido que el ajetreo de los actores paraguayos de la época se asemeja a unos 'juegos de patriotas" en el que unos y otros se sienten artífices potenciales de la grandeza de la patria aun por fuera del orden constitucional en no pocas ocasiones y hacer uso de destituciones violentas, revueltas y otros mecanismos para obtener aquel fin tan loable.
En el segundo capítulo, en el que pretendo ofrecer al lector algunas notas sobre el fascinante momento social y cultural de comienzos del siglo XX, las pruebas disponibles muestran que los empeños de los intelectuales y letrados paraguayos se concentraron en mostrar a la sociedad paraguaya, devastada por la guerra, que la vida -sobre todo la pasada- era bella.
El objetivo de hacer accesibles los resultados de la investigación -sin renunciar a la calidad- a un público informado pero no necesariamente especialista en la materia ha supuesto la prescindencia, en el texto, de referencias eruditas y de notas a pie de página. Sin embargo, las fuentes documentales y bibliográficas utilizadas se consignan al final de la obra. De manera particular destaco la magnífica documentación proveniente de los archivos de los ministerios de Relaciones Exteriores de la República Argentina y de la República del Paraguay, sin la cual hubiera sido prácticamente imposible elaborar la primera parte de este libro. El acervo proveniente del archivo paraguayo, que consultara hace algún tiempo, ha sido de inestimable valor; confío que en el futuro cercano, los investigadores y los ciudadanos podamos volver a acceder, con toda amplitud, a su rico contenido histórico.
Una página de cortesía es insuficiente para reseñar mis agradecimientos. A lo largo de la investigación y de la posterior redacción de este libro he contraído deudas informativas impagables: aparte de las facilidades en la Biblioteca Nacional del Paraguay, he dispuesto de datos de primera mano que investigadores y docentes de la Universidad Nacional de Asunción y de la Universidad Católica me han suministrado con toda generosidad. Guardo especial gratitud al entorno más íntimo de amigos con quienes comparto, en Asunción, interminables tertulias sobre la historia -y sobre el futuro- del Paraguay. Todos me han aportado algo genuino y de valor.

PARAGUAY A COMIENZOS DEL SIGLO XX
El 25 de octubre de 1902, un mes antes de que asumiera la presidencia el Coronel Juan Antonio Escurra, el escritor paraguayo Juan Silvano Godoi difundía en la prensa asuncena el siguiente perfil del candidato electo: "La fisonomía del presidente Escurra es suave, atrayente, simpática; es el espejo que refleja con fidelidad su alma bondadosa, ingénitamente buena, lo mismo que sus sentimientos generosos y, sobre todo, exento de los prejuicios mezquinos tan comunes a los mandatarios paraguayos, desde Jovellanos a Egusquiza hasta Emilio Aceval. Su cabeza, sin ser abultada, no carece de líneas: el ángulo facial correcto, las facultades intelectuales perfectamente normales, de un temperamento discreto, reflexivo, con aptitudes y sagacidad para conocer y diferenciar a los hombres y una firmeza inquebrantable para proceder con independencia, inclinarse a la probidad y ser el sustentáculo de la justicia, el progreso, la ilustración y la cultura de su patria".
Godoi procuraba, descripción mediante, dar noticia sobre la persona y las "condiciones morales" de quien, hasta poco antes de de ser proclamado presidente del Paraguay, era un desconocido militar. Escurra había nacido en Caraguatay, el 6 de mayo de 1859; recién en 1894, cuando fuera nombrado comandante de la Caballería había empezado a darse a conocer y a concentrar cierta atención sobre su persona entre las filas del partido Colorado. El 24 de agosto de 1897 fue elevado al rango de coronel por el entonces presidente Juan Bautista Egusquiza y al año siguiente lo llamó el nuevo presidente, Emilio Aceval, para desempeñar el ministerio de Guerra.
Durante esos años habían ido diseñándose en el interior del régimen Colorado gobernante dos sectores: uno liderado por el general Bernardino Caballero y otro formado en torno al general Juan Bautista Egusquiza, que se mostraba partidario de una mayor apertura hacia el opositor partido Liberal. Asimismo, en este último, hubo quienes se mostraron dispuestos a aceptar la concertación ofrecida por el egusquicismo, que pasaron a denominarse cívicos; en tanto, quienes optaron por mantenerse ajenos al movimiento aperturista se nombraron a sí mismos radícales.
En los primeros compases del nuevo siglo, las opiniones de distintos observadores extranjeros coincidían en sostener que, no obstante los impulsos aperturistas del "egusquicismo", el poder político real en el país seguía descansando en las manos de quienes habían sido los jefes militares durante la guerra contra la Triple Alianza y ya habían ocupado el puesto de la presidencia: los generales Caballero y Patricio Escobar. Como es conocido, los partidos Colorado o Alianza Nacional Republicana y el Liberal se habían fundado en la década del ochenta. El 10 de Julio de 1887 se fundó el Centro Democrático que luego comenzó a denominarse Partido Liberal. Según testimonios de principales dirigentes, su emergencia obedeció a cinco propósitos: incidir en el cumplimiento de la Constitución Nacional de 1870, conquistar elecciones limpias, lograr honestidad pública y denunciar la corrupción, frenar la política de venta de tierras y bienes del Estado del gobierno de Bernardino Caballero y solucionar el problema del Chaco.
Por su parte, Bernardino Caballero organizó a sus propios partidarios de forma eficiente y fundó, en el mismo año, la Asociación Nacional Republicana. Heredero de la fracción política denominada Club del Pueblo, el también llamado partido Colorado se proclamó heredero de la lucha de Francisco Solano López y expresión de una reacción a las tropas de ocupación en la guerra contra la Triple Alianza. De aquí devenía, según el testimonio de sus dirigentes, su ideología "republicana, agrarista, popular y democrática". Caballero, que luego de la presidencia ocuparía el cargo de senador, era el jefe absoluto del partido Colorado, que contaba en su seno con los principales jefes de López sobrevivientes: los generales Escobar, Duarte, Delgado, el coronel Meza, el capitán de fragata Ortiz y otros. En el seno de los republicanos había, sin embargo, otro sector, liderado por José Segundo Decoud, perteneciente a aquel grupo de jóvenes paraguayos retornados de la guerra, que luego de redactar y asegurar en 1870 la adopción de la Constitución, había dejado su sector para unirse a Caballero en la fundación de la Asociación Nacional Republicana.
Pues bien, retomando el artículo periodístico escrito sobre Escurra, Godoi hacía gala de un esfuerzo comparativo precisamente entre las dos tendencias que representaban el nuevo mandatario y el ex presidente, quien había fallecido en el mes de agosto de ese año: "El general Egusquiza fue, en todas las circunstancias, la columna firme del respeto a la persona, la propiedad particular, la inviolabilidad del domicilio, la seguridad del reo en la cárcel pública y la civilización de su patria. A su vez, el coronel Escurra ha sido y es la única influencia eficiente a quien se debe el ejercicio regular de las garantías constitucionales y el que la cultura social de su país no se hubiera manchado con crímenes horrendos a raíz de los sucesos del 9 de Enero".
No disponemos de las pruebas necesarias para mostrar las razones por las que Godoi adelantara un elogio de esta índole a quien aún no había iniciado su gestión de gobierno, pero una de ellas bien podría relacionarse con los trámites que, desde su retorno al país, en 1896, venía realizando para el reconocimiento de su colección artística por el Estado como plantel para el Museo Nacional de Bellas Artes.
Godoi finalizaba el artículo nombrando a dos principales actores del partido Liberal a los que, según su entender, el presidente electo debía convocar para integrar su gobierno en aras de profundizar el impulso aperturista: "Si mi palabra revistiera autoridad y mereciese la suficiente confianza del coronel Escurra yo me permitiría la libertad de decirle: existen dos repúblicos representativos, dos ilustraciones, dos caracteres, dos caballeros correctos que merecen la confianza de sus compatriotas y en quienes tiene fija su mirada la nación paraguaya y de quienes espera el pueblo su salvación. Esos conciudadanos son los doctores Cecilio Báez y Benigno Ferreira, los únicos que con el eminente Manuel Gondra, desde que impera la raza blanca sobre estas regiones americanas, hayan rechazado un Ministerio, una plenipotencia. El concurso de estos estadistas ilustres ha de dar seriedad, revestirá prestigio y confianza y hará descender un rayo de luz sobre su administración”.
Escurra no convocó a los políticos que postulaba el artículo pero, en cambio, promovió, en 1903, la unificación de la Biblioteca y Museo Nacional con el Archivo y lo designó a Juan Silvano Godoi en calidad de director general.
¿En qué contexto político se situaba la elección de Escurra a la presidencia y con quiénes compuso su gobierno?
Su ascenso estuvo condicionado por la crisis política que tuvo su origen en 1901. A mediados de ese año, el entonces presidente Emilio Aceval y Escurra, a la sazón ministro de Guerra, se enfrentaron por la propuesta del primero de ofrecer el ministerio de justicia, Culto e Instrucción Pública al joven abogado Francisco Chaves. Ante la oposición de Escurra, Aceval le pidió la renuncia pero éste respondió con evasivas hasta que tuvo la certeza del apoyo del general Bernardino Caballero para resistir y tomar la iniciativa. De este modo, el presidente fue defenestrado por un movimiento encabezado por el ministro de Guerra, constituyéndose un comité integrado por el general Caballero, el general Escobar, Fulgencio R. Moreno y el propio Escurra. El 9 de enero de 1902 el Congreso resolvió poner en posesión de la presidencia al vicepresidente Andrés H. Carvallo. Este golpe relegó de la escena política al general Egusquiza y a los egusquicistas y significó el restablecimiento del predominio del sector caballerista. En el mes de noviembre de 1902 fueron proclamados para presidente y vicepresidente para el 9° período gubernativo el Coronel Juan A. Escurra y el Dr. Manuel Domínguez.
A la hora de componer su gabinete de ministros, Escurra convocó a Eduardo Fleytas (Interior), Pedro P Peña (Relaciones Exteriores), Fulgencio R. Moreno (Hacienda), Cayetano Carreras (Justicia, Culto e Instrucción Pública) y Coronel Antonio Cáceres (Guerra y Marina).
La defenestración de Aceval debe leerse más como el resultado de antagonismos personales que como la puja entre los egusquicistas y el caballerismo. De hecho el régimen Colorado mostraría, tras el golpe, algunos movimientos aperturistas, como por ejemplo la decisión de llenar diversos y altos cargos de la administración con jóvenes intelectuales no necesariamente alineados al caballerismo.
Así, la presidencia de Héctor Carvallo, entre enero y noviembre de 1902, se convirtió en una especie de puente si se tiene en cuenta que su ministro de Relaciones Exteriores fue Manuel Domínguez y el de Hacienda, Fulgencio Moreno, ambos adscriptos al sector egusquicista del partido. También en noviembre de 1902, al asumir la presidencia Juan Antonio Escurra, lo acompañará Manuel Domínguez en la vicepresidencia. De hecho, no se trataría únicamente de un recambio generacional al interior del coloradismo, sino de una apertura del régimen en el sentido de llamar también al gobierno a representantes opositores influyentes en ámbitos de la cultura y las ideas como Hérib Campos Cervera, Eusebio Ayala y Ricardo Marrero Marengo. La misma designación de Cecilio Báez, uno de los líderes más sobresalientes de la facción Liberal, como representante del Paraguay ante la Conferencia Interamericana que se celebró en Méjico en los primeros meses de 1902, es un ejemplo de lo mismo.
Con la presidencia de Escurra, el Paraguay inauguraba el siglo XX en un contexto en el que, no obstante una serie de progresos alentadores, afrontaba aún, en sus estructuras política y social, las secuelas de la Guerra Grande. Entre éstas estaba la extremadamente desigual distribución del ingreso que la actividad económica del país generaba entre sus 440.000 habitantes. La concentración desproporcionada de sus beneficios en un reducido número de comerciantes y exportadores y la marginación de la mayoría de la población a niveles de precaria subsistencia eran características salientes del comportamiento de la economía. El grupo superior, que representaba menos del 10% de la población total, recibía casi el 50% del ingreso interno, mientras que el 60% de la población, que integraba el estrato de bajos recursos, recibía sólo aproximadamente el 15% del ingreso nacional. El Estado aparecía débil, con agudos problemas de corrupción y había agotado sus mecanismos de generación de ingresos, fuera de la imposición al comercio exterior. Los recursos de las ventas de tierras efectuadas en la década del 80 se habían gastado o dilapidado y los ingresos del exterior eran imposibles, puesto que el gobierno ni siquiera podía cumplir de manera sistemática con el servicio de la deuda británica.
En definitiva, a 30 años del diseño y de su puesta en marcha, el proyecto de reconstrucción, que había descansado en la interacción multiplicativa de factores exógenos de crecimiento como la inmigración y los capitales externos, tanto en forma de empréstitos como en forma de inversiones directas modernizantes de la estructura económica, aparecía agotado. Como es conocido, luego de la guerra se supuso que la inmigración de brazos europeos habría de ayudar al repoblamiento del país y haría crecer en proporción geométrica la producción agrícola de rubros exportables al mercado mundial. Al mismo tiempo, este flujo inmigratorio forzaría un mayor rendimiento de la fuerza de trabajo nativa, cuya supuesta "inferioridad productiva" era un tema de constante recurrencia en los argumentos de los políticos nacionales y de los inversores extranjeros. Más las bases esenciales de este ambicioso proyecto de reconstrucción empezaron a quebrarse ya en la década del setenta. El espectacular negocio de las emisiones de bonos paraguayos entre 1871 y 1872, fallidamente renegociados en 1875, cerró el acceso a los mercados de capitales por varias décadas y tuvieron escasos efectos visibles en las finanzas del Estado paraguayo. No menos estrepitosos fueron los primeros intentos de inmigración europea, con la colonia alemana de 1870 y las colonias británicas de 1873-74. Su fracaso contribuyó además a esparcir una leyenda sobre la inadecuación del país como receptáculo de inmigrantes europeos que habría de seguir deteniendo a futuros colonos y potenciales pequeños inversores hasta bien entrado el siglo XX.
La agricultura habría de languidecer durante décadas con un total de superficie cultivable bien por debajo del nivel alcanzado en la preguerra. Por ejemplo, en 1894 la superficie cultivada alcanzaba a 100.000 hectáreas, lo que era un nivel bajísimo comparado con las 200.000 hectáreas cultivadas en 1863.
Dentro del proyecto diseñado, el Estado habría podido pagar los préstamos extranjeros gracias a los ingresos fiscales a ser derivados del nuevo flujo productivo que inmigrantes e inversores extranjeros producirían. Pero la principal actividad económica recayó prontamente sobre las bases tradicionales de la economía paraguaya durante los últimos dos siglos: yerba mate y tabaco y la principal - o única- fuente de ingresos del Estado se derivaba de su imposición al comercio exterior.
Este contexto condicionó la modificación del proyecto de reconstrucción diseñado en la primera época. Uno de los principales elementos de esta conversión consistió en la venta masiva de las tierras públicas y los yerbales, procesos que se concretaron con las leyes de 1883, 1885 y 1886. La mayor parte de los lotes en venta correspondían a la zona del Chaco paraguayo, aunque también se vendieron tierras en la región oriental. No obstante los bajos precios y las condiciones liberales para la operación, la obligación de adquirir media legua cuadrada como mínimo impidió que los compradores modestos pudieran acceder a la propiedad; los pobladores paraguayos arruinados por la guerra no podían permitirse el lujo de esta adquisición.
En cambio, aquellas condiciones permitieron la entrada masiva de una significativa cantidad de especuladores e inversores argentinos, si bien los políticos y empresarios paraguayos tampoco desaprovecharon la oportunidad para acumular tierra. Compraban la tierra y luego la vendían a especuladores extranjeros lo que les reportaba enormes beneficios. Esta transferencia de la mayor parte de la tierra paraguaya de propiedad pública a la privada no dio por resultado el progreso económico, sino el latifundio, con terratenientes absentistas, en tanto que la mayoría de habitantes se vieron relegados a la condición de peones, obligados a trabajar y a producir para aquéllos.
A fines del siglo XIX, unos 79 propietarios poseían casi la mitad de la tierra del Paraguay - el 50% de la superficie del Chaco pasó a manos de particulares, de entidades bancarias y sociedades extranjeras- proceso que culminaría en las primeras décadas del nuevo siglo cuando 19 propietarios poseerán más de la mitad del territorio nacional. Los dueòos de estas tierras se distribuyeron en distintos grupos dentro de unos dominios que iban de las 100 mil hectáreas hasta más de 400 mil.
Paralelamente las crecientes confrontaciones entre los dos partidos tradicionales, el Colorado y el Liberal y entre las facciones de este último configurarían, a partir del gobierno de Escurra, una situación de anarquía política que llegaría a su paroxismo en 1911-1912 y que sería dirimida luego de las extenuantes jornadas de la guerra civil de 1922-1923. Para tener cierta idea de esta situación, quizás ayude señalar que durante la época comprendida entre 1870 y 1921 hubo en el Paraguay 27 alteraciones del orden público, lo que da un término medio de dos revoluciones por año. La cifra resulta sorprendente dándose el caso, bien demostrativo por cierto, de presidentes que sólo duraron 20 días en el ejercicio de su mandato, como Pedro Peña, que ejerció la presidencia desde el 28 de febrero al 22 de marzo de 1912. En el interregno transcurrido desde 1902 hasta 1912 ningún presidente civil en el Paraguay terminó su mandato dentro de los términos constitucionales y la situación política comprendida entre 1908 y 1912 fue caótica y sangrienta al punto de sucederse siete presidentes.
En estas confrontaciones políticas, los partidos respondían, según las conveniencias del momento, ora al Brasil, ora a la Argentina, un juego político que se basaba en la premisa de que estos dos países harían lo máximo para modelar, de acuerdo con los respectivos intereses, el proceso político paraguayo. La percepción de los actores de que podrían obtener apoyo argentino o brasileño era desestabilizadora y tornaba a las elites locales menos inclinadas a dirimir pacíficamente sus diferencias y más propensas a disputar el poder por medio de una alianza exterior. Entre los observadores extranjeros había quienes ponderaban que ese juego político era mucho más ficticio que real, que no respondía a convicciones o posiciones reales y una declaración de neutralidad por parte del Brasil o de la Argentina en los asuntos internos paraguayos suprimiría uno de los elementos causantes de revoluciones en el país, puesto que muchos levantamientos armados contra el poder constituido se producían considerando la posibilidad de obtener auxilio externo. Sea como fuere, la política interna paraguaya acababa por ser internacionalizada no tanto por verdaderas intervenciones, sino por afectar el cálculo de la elite en la disputa por el poder.
Como de manera acertada lo ha explicado Ricardo Scavone Yegros en su estudio sobre Paraguay entre 1920-1954 "recién a mediados de la década del 20, pacificado el país, desde el interior del propio partido gobernante, emergerá una poderosa corriente de renovación y de transformación de las prácticas políticas, liderada por una generación de hombres cuya actuación sería descollante hasta la guerra del Chaco".

FUENTES CONSULTADAS
INÉDITAS:

-. REPÚBLICA ARGENTINA, ARCHIVO DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES, CULTO Y COMERCIO INTERNACIONAL: Sección diplomática y consular. Paraguay 1870-1920 / Sección Embajadas. Paraguay 1916 -1930.
-. REPÚBLICA DE PARAGUAY, ARCHIVO DEL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES: Sección Departamento Asuntos Consulares y Legaciones. Volumen 242. / Sección Departamento Política Internacional. Vols. 15-16-17 y 29, 55, 88.
COMPILACIONES, MEMORIAS Y PUBLICACIONES DE LA ÉPOCA:
-. Archivo Diplomático y Consular del Paraguay. Boletín. Número 1. 1908. Asunción, Ministerio de Relaciones Exteriores.
-. Barthe, Obdulio. 2009. Memorias Inéditas. Asunción, edición del autor.
-. Decoud, Adolfo. s/año. Las letras en el Paraguay. Buenos Aires, Biblioteca Internacional de Obras Famosas.
-. González, Natalicio. 1929. El Paraguay contemporáneo. París/ Asunción, Editorial de Indias.
-. González, Teodosio. 1932. Infortunios del Paraguay. Asunción.
-. Kaeger, Karl. 2004. La agricultura y la colonización en Hispanoamérica. Los estados del Plata. 1891-1894. Buenos Aires, Academia Nacional de la Historia.
-. López Decoud, Arsenio.1911. Álbum Gráfico de la República del Paraguay. 100 años de vida independiente 1811-1911, Buenos Aires, Compañía argentina de fósforos.
-. Monte Domecq, Ramón.1911. La República del Paraguay en su primer Centenario 1811-1911. Buenos Aires, 1911.
BIBLIOGRAFÍA GENERAL
-. Amaral, Raúl. 2006. El novecentismo paraguayo. Hombres e ideas de una generación fundamental del Paraguay. Asunción, Servilibro.
-. Ashwell, Washington, 1989. Historia Económica del Paraguay. Estructura y dinámica de la economía nacional 1870-1925. Asunción, Carlos Schauman.
-. Borrini, Héctor. 1997. Poblamiento y colonización en el Chaco paraguayo (1850-1990). Resistencia, IIGHI.
-. Brezzo, Liliana M. 2005. Aislamiento, Nación e Historia en el Río de la Plata. Argentina y Paraguay, siglos XVIII-XX, Rosario, Instituto de Historia, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales del Rosario.
-. Brezzo, Liliana M. 2008. "En el mundo de Ariadna y Penélope: hilos, tejido y urdimbre del nacimiento de la historia en Paraguay". En Polémica sobre la Historia de Paraguay. Asunción, Tiempo de Historia.
-. Brezzo, Liliana M. y Figallo, Beatriz J. 1999. La Argentina y el Paraguay: de la guerra a la integración. Rosario, Facultad de Derecho y Ciencias Sociales del Rosario.
-. Bruniard, Enrique. 1993. Paraguay. Ensayo de interpretación geográfica. Resistencia, IIGHI.
-. Caballero Aquino, Ricardo. 1985. La segunda república paraguaya 1869-1906 Política, Economía, Sociedad. Asunción, EDIPAR. Cardozo, Efraím.1988. Paraguay Independiente. Asunción, Carlos Schaumann.
-. Cardozo, Efraím. 1963. Apuntes de historia cultural. Asunción, edición del autor.
-. Carrón, Juan M., Monte de López Moreira, María G., Ayala, Anselmo, Jiménez, Salvadora. 2004. El régimen liberal 1870 -1930. Sociedad, economía y cultura. Asunción, Arandurã.
-. Céspedes, Roberto; Herken, Luis; Simón, José Luis. 1988. Paraguay, Sociedad, Economía, Política. Asunción, El Lector.
-. De los Santos, Tomás. 1984. La Revolución de 1922. Tomos 1 y 2. Asunción, El Lector.
-. Flecha, Víctor Jacinto. 1988. "Años 20: movimientos sociopolíticos en el Paraguay y proyección posterior". En Revista Paraguaya de Sociología (Asunción, CPES, 1988) Nº-72.
-. Guiria, Juan. 1950. La arquitectura en el Paraguay. Buenos Aires, Universidad de Buenos Aires, Instituto de Arte Americano.
-. González de Bosio, Beatriz. 2008. Periodismo escrito paraguayo 1845 -2001. Asunción, Intercontinental.
-. González de Bosio, Beatriz; Devés Valdéz, Eduardo. 2006. Pensamiento paraguayo del siglo XX. Asunción, Intercontinental.
-. Gutiérrez, Ramón. 1993. Evolución urbanística y arquitectónica del Paraguay 1573-1911. Resistencia, IIGHI.
-. Herken Krauer, Juan Carlos. 1985. "La revolución liberal de 1904 en el Paraguay: el trasfondo sociopolítico y la perspectiva británica". En Revista Paraguaya de Sociología. Asunción, CPES, N° 62.
-. Herken Krauer, Juan Carlos.1984. El Paraguay rural 1869-1913. Contribución a la historia económica regional del Plata. Asunción, CPES.
-. Herken Krauer, Juan Carlos. 1984. Ferrocarriles, conspiraciones y negocios en Paraguay 1910-1914. Asunción, Arte Nuevo.
-. Kallsen, Osvaldo. 1983. Historia del Paraguay Contemporáneo. Asunción.
-. Laíno, Domingo. 1989. Paraguay: de la independencia a la dependencia, Historia del saqueo inglés en el Paraguay de la posguerra, Asunción, Intercontinental.
-. Lewis, Paul H.1991. "Paraguay, de la guerra de la Triple Alianza a la guerra del Chaco 1870-1932" En Historia de América Latina, Barcelona, Crítica, 1991, Volumen 10.
-. Orué Pozzo, Aníbal. 2008. Periodismo y Nación. Paraguay a inicios del siglo XX. Asunción, Arandurã.
-. Rapoport, Mario; Cervo, Amado Luiz (compiladores). 2001. El Cono Sur. Una historia común. Buenos Aires, Fondo de Cultura Económica.
-. Scavone Yegros, Ricardo.2004. Las relaciones entre el Paraguay y Bolivia en el siglo XIX. Asunción, Servilibro.
-. Velázquez, Rafael Eladio. 1999. Breve historia de la cultura en el Paraguay. Asunción, edición del autor.
-. Velázquez, Rafael Eladio. 1999. Breve historia de la cultura en el Paraguay. Asunción, edición del autor.
-. Warren, Harris Gaylord. 2009. Paraguay y la Triple Alianza. La década de posguerra. Asunción, intercontinental.
-. Whigham Thomas L, Cooney Jerry W. 2008. Paraguay: revoluciones y finanzas. Asunción, Servilibro.
.
ARTÍCULOS SOBRE EL LIBRO EN ABC COLOR:
1.- Asunción: sociedad, cultura y arquitectura, artículo en el diario ABC COLOR.
La editorial El Lector y ABC Color ponen hoy en manos de los lectores el noveno libro de la colección “La Gran Historia del Paraguay”. Se trata de “El Paraguay a comienzos del siglo XX: 1900-1930”, de la doctora argentina Liliana Brezzo.
A continuación transcribimos parte de un capítulo dedicado a Asunción en su proceso reconstructivo.
Al comenzar el siglo XX la ciudad de Asunción tenía 40.000 habitantes. Juan Guiria, en su trabajo “La arquitectura en el Paraguay”, sostiene que “las desastrosas consecuencias de la guerra no fueron obstáculo para que se continuaran levantando hermosos inmuebles como los que hoy ocupan la Escuela Militar, el Departamento General de Policía y las Oficinas de Correos y Telégrafos. También se construyeron algunas notables residencias particulares”.
Todo esto contribuía a que el casco urbano adquiriera un carácter residencial. No obstante esta variación, seguían predominando en la ciudad las casas de porche con columnas ochavadas sobre la calle.
Si se exceptuaba un corto tramo de las calles principales, el resto de las arterias capitalinas presentaba un aspecto discontinuo, donde las edificaciones de épocas distintas alternaban con baldíos.
El empedrado seguía abarcando escasas cuadras, mientras que el resto de las calles poseía su calzada de tierra cubierta de pasto y, a medida que se alejaban del centro, pobladas de arbustos y hasta de árboles y plagadas de desniveles, ofreciendo un aspecto agreste.
De los edificios de las épocas anteriores a la Guerra Grande, el Oratorio seguía sin terminar, en tanto el Palacio de Gobierno, aunque finalizado, presentaba los efectos de un cuidado discontinuo.
Aunque existían ya las plazas Constitución, Independencia, Uruguaya e Italia, no eran objeto de la atención y el cuidado necesarios. Todo ello daba a la ciudad un aspecto muy especial, pintoresco, pero sin muchas facilidades para el diario vivir.
Efervescencia cultural
No obstante, la capital daba cabida a una sociedad afanosa de acoger o de actualizar sociabilidades.
En esta línea, si se observa con cuidado el ambiente social asunceno de comienzos del siglo XX llama la atención que, en contraste con la inestabilidad política, la efervescencia social y el marasmo económico, se estuviera ante un momento de notable actividad cultural que se hacía visible en la conformación de asociaciones con fines culturales y en publicaciones que abarcaban diferentes campos de estudio, desde la literatura y la historia hasta la agronomía y la inmigración.
Para tener una idea de la importancia de este momento, quizás convenga recordar que las consecuencias demográficas de la Guerra Grande y el impacto psicológico de la derrota significaron una ruptura en el proceso cultural paraguayo.
Reducida a un 30% su población, conformada en su mayoría por niños, ancianos y mujeres; destruidos o tomados como botín los archivos estatales y los particulares, sin mantenerse en pie bibliotecas públicas o privadas y desarticulado completamente el sistema educativo, la obra de reconstrucción en este campo fue lenta y trabajosa.
Desde la crítica literaria, por ejemplo, se ha mostrado cómo la enorme pérdida humana trajo el menoscabo de tradiciones y leyendas, lo que redundó directamente en la pobreza de contenido o de inspiración de obras narrativas y a su vez condicionó la escasez literaria, circunstancia por demás comprensible porque no se puede pedir a un país arrasado por la guerra que se dedique a una narrativa, máxime si se trata de obras de ficción.
Sin embargo de todo esto, en Paraguay, a comienzos del siglo XX, un grupo de intelectuales se empeñó en mostrar a la sociedad que la vida –sobre todo la pasada– era bella.
El Colegio Nacional
La primera expresión de resurgimiento cultural fue la instalación, en 1876, del Colegio Nacional de Asunción, el primer centro de enseñanza superior de la posguerra.
Fueron Cecilio Báez y Manuel Domínguez, egresados de la primera promoción quienes, junto a otros jóvenes educados en Argentina y que habían regresado al país luego de finalizado el conflicto, como los hermanos Adolfo y José Segundo Decoud y Benjamín Aceval, impulsaron, en 1883, la apertura del Ateneo Paraguayo, un lugar de encuentro y de intercambio social destinado a promover diferentes actividades culturales.
El Ateneo fue reemplazado, en 1895, por el Instituto Paraguayo, ampliado en sus objetivos culturales y con una publicación propia, la Revista del Instituto Paraguayo, que se convertiría, hasta su desaparición, en 1909, en la más importante de su tiempo.
Los periódicos fueron incrementándose en cantidad y en contenido y se convirtieron en foros principales de los intelectuales vinculados al Instituto y escaparates de los disensos políticos.
5 de Junio de 2010.
.
2.- Paraguay logró su estabilidad en 1912, artículo en el diario ABC COLOR.
La doctora Liliana Brezzo, entrevistada sobre su libro “El Paraguay a comienzos del siglo XX: 1900 - 1930”, que aparecerá el domingo próximo con los ejemplares de ABC Color en el marco de la Colección La Gran Historia del Paraguay, de El Lector, a un precio de 20.000 guaraníes, describe en esta entrevista cómo lograron estabilizarse los gobiernos liberales, pese a su división en cívicos y radicales.
–¿El Partido Liberal en el poder pudo mantener la estabilidad de los gobiernos?
–Recién a partir del año 1912, con la presidencia de Eduardo Schaerer, comenzó un periodo de estabilidad aunque los disensos internos en el partido y los desacuerdos entre sus principales líderes continuaron dirimiéndose, por algún tiempo, por la vía de las revoluciones y las destituciones violentas.
–¿Hasta cuándo siguió eso?
–A mediados de la década del 20, pacificado el país, desde el interior del propio partido gobernante, emergerá una poderosa corriente de renovación de las prácticas políticas, liderada por una generación cuya actuación sería descollante hasta la Guerra del Chaco.
–¿Cuál era la diferencia principal entre los cívicos y los radicales dentro del Partido Liberal?
–Los cívicos y los radicales son dos fracciones del Partido Liberal. Su división tuvo su origen en la última década del siglo XIX, en cuyo transcurso fueron diseñándose, en el interior del régimen colorado gobernante, dos sectores: uno liderado por el general Bernardino Caballero y otro formado en torno al general Juan Bautista Egusquiza.
–¿Cómo repercutió eso en el liberalismo?
–Egusquiza se mostraba partidario de una mayor apertura hacia el opositor Partido Liberal. En este último, hubo quienes se mostraron dispuestos a la concertación ofrecida por el egusquicismo, que pasaron a denominarse cívicos; en tanto, quienes optaron por mantenerse ajenos al movimiento aperturista se nombraron a sí mismos radicales.
–En la Revolución de 1911-1912 se enfrentaron varios bandos, además del poder que estaba en juego entre los mencionados bandos.
–Así es. En la revolución de 1911-1912 se enfrentaron distintas fracciones del radicalismo. Por un lado estaba la que lideraba el coronel Albino Jara, que era el jefe absoluto del Ejército. También el sector organizado en torno al ministro de Relaciones Exteriores, Manuel Gondra, los denominados gondristas, sostenido por grupos de la juventud. También los cívicos fueron actores en este movimiento revolucionario.
–¿Por qué se dio aquello?
–La revolución fue preparada en Buenos Aires por el gondrismo. La lucha armada que le siguió, en un amplio sector del territorio paraguayo, condicionó un estado de anarquía extrema. Muchos paraguayos abandonaron el país y la economía y las actividades comerciales se vieron perjudicadas significativamente.
–¿Cómo terminó la revolución?
–Terminó con el triunfo del sector liderado por Gondra, la muerte de Jara y la desaparición de los cívicos. Al final, en 1912, comenzaría un periodo de estabilidad.
.
Los novecentistas
En cuanto a los denominados intelectuales novecentistas, ¿cuál fue su origen y su aporte a la cultura nacional?
–Denomino novecentistas a un grupo de intelectuales que comenzó a tener una destacada actuación desde comienzos del siglo XX. En su mayoría habían egresado de la Facultad de Derecho dependiente de la Universidad Nacional de Asunción, que se había fundado en 1889 y que tuvo un rol principal en el renacimiento cultural del país luego de la guerra. Estos intelectuales habían nacido, en su mayoría, durante la primera década posbélica, crecieron en el ambiente empobrecido de esos años e iniciaron sus actividades intelectuales en un contexto de notable inestabilidad política.
–¿Quiénes fueron sus referentes principales?
–El escritor Raúl Amaral, en su meritorio texto sobre el Novecentismo paraguayo, ofrecía, hace algunos años, una clasificación provisoria en la que reunía a 26 nombres principales de los cuales 8 conformarían, por sus ideas y su producción, el núcleo sustancial: Arsenio López Decoud, Manuel Domínguez, Manuel Gondra, Fulgencio R. Moreno, Blas Garay, Eligio Ayala, Juan E. O’Leary e Ignacio A. Pane. Algunos de ellos se afiliarán al Partido Colorado, como Blas Garay, Fulgencio Moreno, Manuel Domínguez, Gregorio Benites, otros lo harán al partido Liberal como Eligio Ayala, Manuel Gondra, Cecilio Báez y Juan O’Leary.
–¿Hubo, asimismo, alguna influencia de extranjeros en la cultura de esa época?
–Así es. En la construcción del espacio cultural paraguayo del siglo XX intervinieron también intelectuales extranjeros que tuvieron un rol significativo en el progreso científico, artístico y literario. En 1901, por ejemplo, arribó a Asunción el escritor argentino Martín Goicoechea Menéndez, junto a su connacional José Rodríguez Alcalá. Poco después lo harían los españoles Rafael Barrett y Viriato Díaz Pérez, el economista ruso Rodolfo Ritter, el botánico suizo Moisés Bertoni, entre otros que podría mencionar. Otros intelectuales visitaron el Paraguay en esos años y si bien no residieron en el país, dejaron escrita una serie de valiosas impresiones sobre la vida política y social. Entre estos debo mencionar al español Adolfo Posada y al peruano Carlos Rey de Castro.
2 de Junio de 2010
.
3.- Paraguay vivió gran momento cultural, artículo en el diario ABC COLOR.
El próximo domingo, ABC Color pondrá en circulación con el ejemplar del diario el libro “El Paraguay a comienzos del siglo XX: 1900 - 1930”, de la historiadora argentina Liliana Brezzo, en el marco de la Colección La Gran Historia del Paraguay. La doctora Brezzo, estudiosa de nuestra memoria, se refiere a esa época difícil en la que, en medio del caos y la anarquía, trabajó una brillante generación intelectual.
–¿Cuáles serían las claves para aproximarse a este período de la historia del Paraguay que va entre 1900 y 1930?
–Paradójicamente, en medio de las revueltas, de la creciente efervescencia social y del marasmo económico, la sociedad paraguaya asistió a un fulgurante momento cultural como nunca antes había vivido. Por primera vez el Paraguay tuvo universidad. De ella egresó un grupo de intelectuales que comenzó a pensar qué había sido, qué era y qué debía ser el Paraguay. Junto a amigos y colegas extranjeros se dedicaron a editar periódicos y revistas, se hicieron historiadores y ofrecieron las primeras visiones del pasado; polemizaron y se enfrentaron a través de la prensa y desde otras tribunas. Y, fundamentalmente, se convirtieron en animadores de una sociedad aún lacerada por la guerra.
–Usted denomina al capítulo que se refiere a la vida política del Paraguay a comienzos del siglo XIX como Juego de Patriotas. ¿Puede explicar este concepto?
–He titulado Juego de Patriotas al primer capítulo del libro, apelando a un guiño cinematográfico porque entiendo que resume, de manera sencilla, la dinámica política de esos años. En ese capítulo analizo las pugnas entre los partidos Colorado y Liberal, los disensos al interior de este último y las revoluciones militares y civiles que caracterizaron la vida política del país entre 1900 y 1932. Todos los actores políticos de ese período se sentían artífices potenciales de la grandeza de la patria, “verdaderos patriotas”, pero, a la vez, para alcanzar esa grandeza, utilizarían medios por fuera del orden constitucional, harían uso de destituciones violentas, de revueltas y de otros mecanismos para hacerse del poder.
–¿Por qué cayó la hegemonía colorada?
–El Partido Colorado, que se mantenía en el poder desde 1880, cayó en 1904. La escisión interna del propio partido entre caballeristas y egusquicistas, exacerbada por una vasta coalición de intereses sociales y económicos, se puso en su contra. Entre las cuestiones concurrentes estuvo la del ferrocarril, que constituía la inversión británica de mayor significación en la economía paraguaya y que pasaba, a comienzos del siglo XX, por serios problemas financieros y agudas disputas con el gobierno.
–Pero no fue el único factor.
–No. Otro importante factor que produjo la debilitación del régimen colorado estuvo en la pérdida de apoyo de los grupos ganaderos y exportadores al verse estos amenazados por las medidas comerciales y fiscales adoptadas por el Poder Ejecutivo, como el aumento de las tarifas aduaneras, las restricciones al libre comercio y la expropiación de la mitad de la venta libre de las exportaciones de cuero. A estos grupos se sumó el descontento de los asalariados urbanos, en lucha por los efectos de la inflación y la pérdida del valor real de sus sueldos y de los pequeños productores campesinos, cuyos ingresos en pesos paraguayos de curso legal se esfumaban en semanas.
–¿Qué hacían mientras los liberales?
–De manera coincidente comenzó a producirse un entendimiento entre las fracciones del Partido Liberal a través del acercamiento de sus dos líderes, Cecilio Báez y Benigno Ferreira.
1 de Junio de 2010